No es un secreto que tenemos limitaciones de recursos en todos los sectores económicos de la sociedad en que vivimos, que frenan, por supuesto, el desarrollo del cualquier territorio de la provincia de Santiago de Cuba y del país. Me refiero, específicamente, al municipio de Contramaestre, que lucha por avanzar en todas las direcciones, sin embargo, ocurre algo que tal vez para muchos sea insignificante y que debe frenarse con un accionar profundo lo más pronto posible, y estoy hablando de los enormes vertederos de desechos sólidos que existen en cualquier esquina de cualquier reparto residencial de esta localidad.
No podemos dejar que la basura lo cubra todo. Debe existir un orden para controlar el crecimiento de los basurales en Contramaestre, que siempre gozó de la limpieza y embellecimiento de todas sus áreas, muchas de las cuales ahora se ven abandonadas por la falta de atención del organismo de Comunales y de las propias personas que viven en esas áreas afectadas y que en ocasiones, lejos de ayudar, contribuyen a la proliferación de esos vertederos no deseados, alimentando la indisciplina social.
Es evidente que el reto que tenemos en esta dirección es bastante complejo, pero si unimos las fuerzas que tenemos en cada lugar con los CDR, la Federación de Mujeres Cubanas, los miembros de la Asociación de Combatientes de la Revolución, los militantes del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas, y los patriotas del barrio, seguro estamos de que la tarea sale, como han salido otras de mayor envergadura.

La idea está plasmada, solo nos queda ponerla en práctica con los medios que tengamos, bien sea un azadón, una escoba, machete, picos, palas, carretillas y la voluntad de amontonar la basura en un solo lugar para eliminar las obstrucciones que ya existen en algunos lugares. El llamado es muy claro, no podemos dejar que la basura lo cubra todo en Contramaestre.
Escucha (*)

