El arte y la literatura son, para cualquier país, reflejo de costumbres, ideologías y el sentir colectivos. De ahí que sea de vital importancia el rteconocimiento a la labor de los artistas, y su protección desde el punto de vista legal e institucional.
En Cuba, los dedicados al arte cuentan con una organización que los agrupa y vela por sus intereses: la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, más conocida por sus siglas, UNEAC. Fue fundada, precisamente, el 22 de agosto de 1961, por lo que suma ya más de 60 años de labor.
Se trata de una asociación profesional, cultural, y social, que reúne escritores y artistas de diferentes géneros, de nacionalidad cubana o al menos con fuertes vínculos con la nación. Tiene, además, personalidad jurídica propia y plena capacidad legal, nacida durante el Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, celebrado en La Habana entre el 19 y el 22 de agosto de ese año.
El principal artífice de esta asociasión fue el Poeta Nacional de Cuba, Nicolás Guillén, quién la presidió en sus inicios y cuya visión estaba relacionada con ¨preservar el proyecto de justicia social e independencia nacional en el que han empeñado sus sueños y esfuerzos tantas generaciones de cubanos, a través del arte y la cultura¨.
En su comité director han figurado importantes nombres de nuestra cultura, desde Alicia Alonso, Alejo Carpentier y José Lezama Lima hasta Roberto Fernández Retamar y René Portocarrero, entre otros, muestra de la vanguardia cultural en la isla.
La UNEAC ostenta también la impronta de Fidel Castro en su accionar, pues este fue, desde los primeros momentos del triunfo revolucionario, defensor incansable del arte como herramienta para la defensa de la Patria y el bienestar inmaterial del pueblo cubano.
Entre sus principales objetivos se encuentran la estimulación, protección y defensa de la creación intelectual y artística, y el reconocimiento de la más amplia libertad de creación. De igual forma, aspira favorecer el estudio, la valoración crítica y difusión, tanto nacional como internacional, de las obras representativas de la cultura cubana.
La UNEAC constituye, por tanto, una vía para la preservación y difusión de los valores intelectuales y artísticos del pueblo cubano y lo más representativo de las culturas de los pueblos del mundo, responsables de aportar al arte de manera consciente.
En un nuevo aniversario de su fundación, Cuba agradece a sus artistas y escritores por el impacto de su quehacer en la cultura, y el acompañamiento que supone el arte para el ser humano, especialmente en tiempos de globalización y acelerado desarrollo de tecnologías digitales.

