La virgen María, Patrona de Cuba, como la nombró en una ocasión el papado romano, recorrió las calles del casco histórico del municipio de Contramaestre este 8 de septiembre, donde en cada parada de la peregrinación que salió a las cuatro de la tarde de ese día, de la propia iglesia católica de esta localidad, bajo la amenaza de fuertes lluvias, fue acompañada por el pueblo que le ofreció su amor y respeto.
La madre de Jesús de Nazaret, alzada en los brazos de cuatro de sus hijos, lucía muy hermosa y en cada lugar donde estuvo fue reverenciada por este pueblo noble y lleno de esperanzas, demostrada al solicitar su ayuda para el bienestar del territorio, que enfrenta actualmente una situación compleja, marcada principalmente por el défisis de combustible,
Muchos pidieron por el bienestar para las familias, mientras que otros oraban por los enfermos y vulnerables, pero todos añoraban su santidad al ser la Patrona de los Cubanos en cualquier rincón de este territorio y el resto del país.
El respeto a la Virgen de la Caridad del Cobre estuvo presente en todos los momentos de la peregrinación; hubo quien se hincó de rodillas en las calles y aceras, como un verdadero hijo de la Santa, que desde su sitial en hombros de los presentes, miraba con profundidad las bondades que le ofrecía este pueblo, que ahora lucha con más fuerza, para avanzar en su desarrollo económico y social.
No se perdió un instante en este encuentro de Contramaestre con la Patrona de Cuba, todo fue bien organizado, para dejar huellas indestructibles en el corazón de los contramaestres, quienes seguirán adorando a la madre de Jesucristo.
El momento fue oportuno para que este reportero entrevistara al Padre Carlos Doneda, Párroco de Baire y de Contramaestre, de origen italiano, que cumple con su misión sagrada en nuestro país. Nos atendió muy gentilmente para luego expresar un mensaje de fe y esperanza a los contramaestrenses, en medio de la emotiva celebración.


