21 de agosto, el inicio de una marcha invasora a Occidente

El 21 de agosto de 1958, la Columna Invasora No. 2 Antonio Maceo, al mando de Camilo Cienfuegos, partió de la SIerra Maestra.

Es una tradición combativa de nuestro país, extender la lucha armada hasta el Occidente, al iniciarse, en su mayoría, las gestas libertadoras en el Oriente. Durante la última etapa de lucha contra el régimen de Batista en 1958, esta ación militar también fue contemplada por el Ejército Rebelde.

Así partió desde la Sierra Maestra, el 21 de agosto de 1958, la Columna Invasora No. 2 Antonio Maceo, al mando del Comandante Camilo Cienfuegos. Con este nombre se rendía tributo a la épica hazaña que realizara, en su tiempo, el conocido como Titán de Bronce.

Esta Columna Invasora fue fundada el 18 de agosto de 1958 por Orden Militar emitida por el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde y del Movimiento 26 de Julio, Fidel Castro Ruz, con el objetivo de poner a toda la isla en pie de guerra y extender la lucha armada de manera general, a lo que se sumaba el recuerdo de la estrategia mambisa a modo de honrar gestas pasadas.

Por su parte, la Columna 8 “Ciro Redondo”, dirigida por el Comandante Ernesto Che Guevara, recibía un encargo similar, con la especificidad de quedarse operando en Las Villas, lo que facilitaría el paso de las tropas de Camilo hacia la provincia de Pinar del Río, el extremo más occidental de la isla.


Alrededor de 92 combatientes integraban esta columna, provistos de unas 82 armas para penetrar, no sin múltiples penalidades y esfuerzos, a la antigua provincia de Las Villas, el 7 de octubre de 1958. Una vez allí, la orden dada por Fidel consistía en mantenerse en la provincia junto al Che, antes de continuar la marcha hacia Pinar del Río, en aras de consolidar la fuerza rebelde en esa área.

Como resultado, se propiciaron ataques a las pequeñas guarniciones del territorio, momentos para recaudar armas y municiones que permitirían acciones posteriores. Sobresalen, hasta hoy los combates de Seibabo, Venegas, Zulueta, General Carrillo, Jarahueca, Iguará, Meneses, Mayajigua y Yaguajay.

En este último, las tropas enemigas fueron especialmente reforzadas, por lo que el combate se extendió a nueve días. Finalmente, los rebeldes lograron tomar el poblado, coincidiendo con la victoria del Che en Santa Clara, a fianles de 1958.

Estas acciones contribuyeron significativamente a la huida de Batista y el posterior triunfo revolucionario, especialmente por la responsabilidad de Camilo de tomar la máxima fortaleza de la tiranía: el Campamento de Columbia, en La Habana, que fuera sede del Estado Mayor del Ejército. Esta misión decisiva fue cumlpida el 2 de enero de 1959. De esta forma, Camilo estuvo presente en el recibimiento a la Caravana de la Victoria, presidida por Fidel, el 8 de enero.

La marcha de la Columna Invasora Antonio Maceo, estuvo marcada por dificultades que incluyeron desde la persecusión armada hasta las inclemencias meteorológicas. En total, avanzaron hacia el Occidente durante 48 días por más de 700 kilómetros de zonas intrincadas, en su mayoría a pie. El propio Camilo reconoció, más tarde, que este desplazamiento probó la valentía y resistencia de los hombres que la integraban, refiriéndose a que en los

“difíciles días que atravesó la Columna Invasora Antonio Maceo para llegar a la provincia de Las Villas, se vio y se conoció el temple y el valor de los hombrees del Ejército Revolucionario, de hombres que a pesar del hambre, a pesar de estar perseguidos, a pesar de tener los pies hinchados y llevar  veinte días con el agua y el fango a la cintura, solamente veían dos caminos: o el camino de la muerte o el camino de la libertad.”

Desde luego, la invasión a Occidente fue muestra del compromiso con la causa de Cuba, de la voluntad inquebrantable de un pueblo que se sabe oprimido pero busca sin descanso la libertad y el derecho de conducir su propio destino. Camilo y sus hombres son ejemplo imperecedero de este valor, y cada 21 de agosto Cuba recuerda el inicio de una épica invasión hacia Occidente.


Yadila Mesa Chacón

Acerca de Yadila Mesa Chacón

Estudiante de periodismo

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