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Hagamos nuestra parte para frenar al Sars Cov-2

Durante el mes de junio la provincia de Santiago de Cuba experimentó un crecimiento del contagio por el Sars Cov-2 y en julio continúa creciendo; hasta hoy 112 fallecidos (12 en los últimos 15 días) para 10,4 de letalidad, superior al indicador del país.

Todos los municipios se encuentran en transmisión comunitaria. Contramaestre específicamente al cierre de este martes confirma una cifra de 33 casos, todos contactos de casos positivos, de ahí que la situación lejos de ser confortante sea inquietante.

Cifra de niños con el Sars Cov-2 aumenta en Contramaestre

Las cifras ofrecidas cadas cada día por el Dr. Durán indican el incremento de los casos positivos en el país y Contramaestre sumó este viernes 6 enfermos al virus. Lo más lamentable, en los últimos días, 15 infantes se han contagiado con el Sars Cov-2 en este territorio.

En medio de la situación epidemiológica que vive hoy Contramaestre, municipio del oriente de Cuba, todavía continúan las personas en la calle llevando incorrectamente el nasobuco, los niños sin mascarillas y aglomeraciones en centros comerciales, entre otras violaciones que dependen de la responsabilidad individual, de la familia y la comunidad para logar vencer la batalla por la vida contra el Sars Cov-2.

Contramaestre reportó este jueves 8 casos positivos a la Covid-19

En los últimos días en Contramaestre, municipio del oriente de Cuba, se aprecia un incremento de los casos positivos a la Covid-19, por lo que se fortalecen las medidas ya implementadas, y se mantiene el constante perfeccionamiento y revisión de los mecanismos de control para el enfrentamiento a esta epidemia.

A los micrófonos de Radio Grito de Baire llegó la información oportuna y actualizada sobre la situación epidemiológica del territorio causada por el SarsCov-2 a través de Yanelis Tur Peña, psicóloga en la Unidad de Higiene y Epidemiología de este territorio quien informó que Contramaestre amaneció este jueves reportando 8 casos positivos a la Covid-19.

 

Ministro de Salud en el Foro de São Paulo: “El verdadero secreto de nuestros resultados está en la esencia misma de la Revolución” (+Video)

Estimados compañeras y compañeros:

Muchos y diversos han sido los retos y lecciones aprendidas desde que en el 2020 la COVID-19 irrumpió en el mundo. Su enfrentamiento no solo ha traído consigo aplazar metas y transformar objetivos de vida en todos los sectores y naciones, sino que ha implicado, además, redefinir constantemente estrategias y modos de hacer en la búsqueda de un mejor control de la enfermedad.

“Podemos esperar que el número de casos, de decesos y de países afectados aumente en los próximos días y semanas”, había asegurado el 11 de marzo del pasado año el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ante los alarmantes niveles de propagación y la gravedad de la enfermedad que se constataban entonces, unido a la inacción de muchos estados, justamente ese día la OMS declaró a la COVID-19 como una pandemia.

Dicha situación estuvo condicionada, además, por la interacción de múltiples agentes causales que se han  incrementado a nivel mundial en el transcurso de los últimos años. Entre ellos podemos destacar realidades derivadas de la pobreza, la desigualdad, la injusticia, los conflictos sociales y el desempleo, así como diversos procesos ambientales, ocasionados por el cambio climático, y estados patológicos que debilitan a millones de personas y exacerban la carga del virus en grupos vulnerables.

Si bien ha sido la Salud Pública uno de los sectores más afectado como consecuencia del SARS-CoV-2 en este tiempo, la crisis ha incidido en los más diversos escenarios y ha supuesto un enorme desafío para la humanidad, que nunca antes había vivido una pandemia provocada por un coronavirus.

No se trata solo de un nuevo agente infeccioso encargado de transmitir una enfermedad, sino que estamos en presencia de alteraciones que rebasan el plano individual e impactan en los países, llegando hasta el nivel comunitario, con efectos nefastos en el orden económico y social.

Los esfuerzos desarrollados desde el campo sanitario para preservar la vida han demandado acciones interdisciplinarias, comunitarias e intersectoriales; al tiempo que han requerido de gran organización y recursos. En ese contexto, a nivel global han sido muy diferentes las respuestas a la pandemia, casi siempre condicionadas por el escenario político, económico y social de los países, lo cual ha hecho más visibles las deficiencias que caracterizan a algunos sistemas de salud en el mundo.

Según datos oficiales de la OMS, al cierre del pasado 20 de marzo, 219 países y territorios reportaban casos de la COVID-19 y el número de personas contagiadas era mayor a los 123 millones; de ellas habían fallecido 2 millones 717 mil. La letalidad en el mundo era de 2,2%, con muy lento descenso en los últimos meses, y la cifra de recuperados no superaba el 79%.

Un año después de iniciado el enfrentamiento al nuevo coronavirus, continúa siendo las Américas la región donde se manifiesta la situación epidemiológica más compleja, con el 44.5% del total de pacientes diagnosticados a nivel internacional.

Estimados colegas:

Tal vez muchos se pregunten cómo Cuba, siendo un país pequeño y de tan escasos recursos ha logrado enfrentar con éxito este nuevo desafío sanitario. La llegada de la COVID-19 a Cuba no tomó a nuestro Gobierno por sorpresa. Desde el mismo instante en que el virus supuso una amenaza para la población comenzaron a adoptarse medidas encaminadas, en primer lugar, a salvar vidas, esencia que ha definido por más de 60 años a nuestra Revolución.

El abordaje de esta situación epidemiológica ha tenido como premisa tres elementos esenciales: la voluntad política expresa de que la salud de las personas es prioritaria; la gestión del Gobierno; así como la prevención y la anticipación al riesgo.

En ese sentido, vale destacar que, mucho antes de la detección de los primeros casos en el territorio nacional, ya se habían diseñado las acciones correspondientes para contener la enfermedad a partir de un amplio Plan Nacional para la Prevención y el Control del nuevo coronavirus. Dicho Plan,en cuya elaboración participaron organismos y organizaciones de masas, fue aprobado por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y finalmente por el Consejo de Ministros, en fecha tan temprana como enero de 2020.

Una de sus grandes fortalezas es que no se ha convertido en un Plan estático, sino que, en dependencia de la evolución de la epidemia en el país, ha sido actualizado constantemente en cuanto a los indicadores que determinan el cambio a las distintas fases establecidas.

Podemos añadir, además, que desde el primer momento el Gobierno validó un sistema de gestión basado en la ciencia y la innovación, que conectó a los diferentes sectores productivos y de servicios con el del conocimiento.

Como respaldo para su implementación contamos con las capacidades creadas en todos estos años de Revoluciónen términos de infraestructura y capital humano. Además, disponemos de un Sistema Nacional de Salud que se caracteriza  por ser gratuito, accesible, regionalizado, integral,  sin discriminación, y con participación comunitaria e intersectorial, que tiene como base la Atención Primaria de Salud, donde son el médico y la enfermera de la familia su principal fortaleza. La amplia red de instituciones y servicios diseñada permite dar cobertura sanitaria al 100% de la poblacióna partir del funcionamiento demás de 11 000 consultorios del médico y la enfermera de la familia, 449 policlínicos, 150 hospitales y 12 institutos de investigación, entre otras instituciones.

Otro eje estratégico en nuestro Sistema de Salud lo constituye la formación de los profesionales y técnicos que se realiza en 13 universidades de Ciencias Médicas, ubicadas a lo largo y ancho del país; dos facultades independientes; una Escuela  Latinoamericana de Medicina; y la Escuela Nacional de Salud Pública.

Inevitable resulta señalar en este punto que desde 1960 hasta la actualidad se han formado en nuestras universidades 37 267 profesionales de 147 países. De ellos, 30 052 se han graduadoen la Escuela Latinoamericana de Medicina y provienen de 118 naciones, con representatividad de todos los continentes, fundamentalmente de la región de América Latina y el Caribe, a la cual pertenecen 27 827 de esos egresados.

Todos esos se han convertido en elementos indispensables, tanto a escala nacional como territorial, para lograr la implementación de las disímiles acciones diseñadas en estos meses y que han estado fortalecidas por medidas integrales de salud que, unidas a la organización, cobertura y resolutividad del Sistema Nacional de Salud Pública, han contribuido a los favorables resultados obtenidos en comparación con el resto del mundo.

Y para enfrentar el gran desafío sanitario que ha significado en Cuba la COVID-19, ha sido esencial el hecho de que el país cuenta con un potencial de nueve médicos por cada mil habitantes. Determinante en la atención integral a los pacientes ha sido también el uso de productos, equipos e insumos novedosos de nuestra industria médico-farmacéutica.

Como parte de las acciones de Gobierno que se implementaron desde que la enfermedad traspasó nuestras fronteras, a principios del mes de marzo de 2020 se constituyó el Grupo Temporal de Trabajo para la prevención y control del nuevo coronavirus, encabezado por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Desde ese espacio, por más de un año se ha dado seguimiento constante a la situación epidemiológica de la nación y se han adoptado las medidas correspondientes a cada escenario que ha vivido el país.

Entre las principales acciones implementadas durante este tiempo podemos destacar el cierre parcial de las fronteras, las escuelas y el transporte público; el aislamiento en instituciones de personas sospechosas de portar la enfermedad, de contactos de pacientes diagnosticados y a su vez de los contactos de estos; así como otras medidas encaminadas a restringir la movilidad y mantener el distanciamiento físico y social; todo ello, acompañado de un amplio programa de educación sanitaria, dirigido a cada uno de los sectores de la sociedad.

Dichas acciones han sido catalogadas por diversos expertos internacionales como de muy alta efectividad para contener la propagación de la COVID-19 en Cuba.

Cada paso que nos hemos propuesto ha tenido como máxima prioridad evitar que la población se contagie con el virus, que si enferma no se agrave y, si inevitablemente los pacientes llegan a esa condición, que no mueran.

Tal principio de trabajo ha tenido como respaldo fundamental la búsqueda constante de casos en todo el territorio nacional y la manera en que se han aplicado nuestros protocolos médicos para impedir el colapso de los servicios sanitarios, sobre todo en las unidades de cuidados intensivos.

De igual forma, en nuestro Plan han resultado esenciales la vigilancia activa en todos los estadios epidemiológicos; la articulación de acciones intersectoriales, transdisciplinarias y preventivas; la inmediatez en los análisis de escenarios y la toma de decisiones; el tratamiento individualizado a los enfermos; y el constante seguimiento a los convalecientes.

Asimismo, se definió un programa de crecimiento de las pruebas diagnósticas que permitió el incremento de los laboratorios de Biología Molecular en el país: de cuatro que existían al iniciar la epidemia, en la actualidad disponemos de 23, lo cual ha posibilitado el aumento progresivo de los estudios, pasando de 100 pruebas diarias de PCR a casi 20 000.

Primordial en todos estos meses ha resultado la labor desempeñada por el Grupo de Ciencia que se creó para el enfrentamiento a la COVID-19, el cual tiene como órgano ejecutor un Comité de Innovación, responsabilizado con la búsqueda constante de evidencias que han permitido al Gobierno adoptar decisiones oportunas e implementar medidas en dependencia del contexto epidemiológico.

Tres son los componentes que definen el modelo cubano de gestión sanitaria para el enfrentamiento al SARS-Cov-2: el área epidemiológica, la organización de los servicios de salud, y la gestión desde la ciencia y la innovación. El trabajo conjunto que se ha realizado desde cada uno de ellos en todos estos meses, es también otra de nuestras grandes fortalezas.

Distinguidas personalidades y amigos:

Al cierre de este 20 de marzo Cuba sumaba 2 millones 788 164 pruebas de PCR realizadas, a partir de las cuales se habían confirmado 66 758 personas con la enfermedad. Ello representa un 2.3% de positividad acumulado.

Esas cifras, aun cuando nos hacen sentirnos siempre insatisfechos, pudieran haber sido mayores de no ser por la forma escalonada y regionalizada en que se estableció la organización de los servicios asistenciales en el sistema de Salud Pública.

Tal manera de actuar nos ha permitido garantizar atención médica a cada paciente, con el acceso de camas de hospitalización para todos, incluidos quienes inevitablemente han tenido que transitar por las unidades de cuidados intensivos, donde se han asegurado los ventiladores pulmonares y el resto de los requerimientos médicos y tecnológicos necesarios.

En tal sentido, puedo detallar que de 3 419 camas hospitalarias que se concibieron inicialmente, la cifra se ha incrementado hasta 7 791. En lo referido a las camas de las unidades de cuidados intensivos se previó un crecimiento de 202 a 861, con una disponibilidad de 701 ventiladores pulmonares. Esas acciones nos han posibilitado trabajar sin el riesgo de colapso en las instituciones de salud.

Sumamente valiosos han sido en todo este tiempo los aportes realizados desde los más variados sectores para contribuir al enfrentamiento de la epidemia. No obstante, el desempeño de la ciencia ha sido vital para obtener los resultados que se constatan en Cuba. Más de 1000 investigaciones se han aprobado y puesto en marcha: en ellas se incluyen estudios clínicos y observacionales, así como numerosas innovaciones. En tiempo record se han aprobado y ya se ejecutan 26 ensayos clínicos.

A todo ello se une, además, que desde fecha tan temprana como el mes de febrero de 2020 en mi país se definió el protocolo para el manejo de la COVID-19. Dos fueron los escenarios previstos entonces: uno preventivo y otro terapéutico, con un escalonamiento en los niveles de complejidad de los servicios.

Justamente uno de los elementos más distintivos de esa manera de actuar es que las acciones tienen como eje principal a la comunidad: en ella inician y en ella terminan, con la aplicación, entre muchas otras, de medidas preventivas, profilácticas, de recuperación y de rehabilitación de salud.

Imprescindible resulta la labor que a nivel comunitario desarrollan nuestros médicos, personal de enfermería, estudiantes de las carreras de Ciencias Médicas, especialistas de las terapias intensivas y de áreas diagnósticas, y muchos otros trabajadores del sector.

Precisamente a nivel comunitario se han realizado importantes acciones preventivas a partir del empleo de productos inmunomoduladores de factura nacional como el Nasalferón y la Biomodulina T.

Esa y muchas otras estrategias para el uso de productos nacionales en el enfrentamiento al nuevo coronavirus son fruto de la estrecha interacción que existe entre la industria bio-farmacéutica y el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED).

Minucioso ha sido, además, el control y monitoreo de los ensayos clínicos y otros estudios relacionados con la enfermedad que ha llevado a cabo el Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos (CENCEC).

Con probado éxito hemos empleado productos innovadores de la biotecnología cubana para minimizar la evolución de los pacientes hacia la gravedad. Entre ellos puedo señalar el anticuerpo monoclonal Anti CD6 (Itolizumab) y el péptido Jusvinza, conocido también como CIGB 258.

Esos dos medicamentos, de conjunto con la terapia de uso del plasma de personas convalecientes, han contribuido en gran medida a que el índice de supervivencia de los pacientes graves y críticos atendidos esté por encima del 78%.

Si bien en la actualidad la letalidad en el país es del 0.59% y el número de fallecidos es de 35 por cada millón de habitantes, cifras muy inferiores al comportamiento mundial que es de 347, cada persona que ha muerto en Cuba como consecuencia de la COVID-19 duele. Para evitar, tanto como sea posible, esas muertes, que se han incrementado en este tercer brote de la epidemia, desde diferentes escenarios se han emprendido nuevos estudios clínicos, ensayos y otras acciones interdisciplinarias.

También desarrollamos acciones de atención psicosocial y de salud mental, no solo en el abordaje integral de los pacientes, sino además para ofrecer apoyo psicológico a la población sana y a grupos de riesgo, así como a los trabajadores de la salud y a personas convalecientes de la enfermedad.

Respecto a estas últimas mantenemos un chequeo constante en las comunidades, en lo cual desempeñan un papel clave el médico y la enfermera de la familia. Hasta el 20 de marzo se había recuperado el 94.2% de las personas diagnosticadas con la COVID-19 en Cuba.

Con satisfacción podemos asegurar ante ustedes que ningún niño, adolescente o embarazada ha fallecido en el país como consecuencia de la enfermedad, aunque lamentablemente este último brote ha incrementado las cifras de contagio en esos grupos de riesgo.

Como parte de los innumerables esfuerzos realizados durante estos retadores meses, me enorgullece compartir en este escenario el hecho de que mi país dispone en estos momentos de cinco candidatos vacunales aprobados, dos de ellos en Fase III de Ensayo Clínico y otros tres en Fase I y II, indistintamente.

Los resultados obtenidos hasta la fecha son muy favorables y esperamos poder inmunizar a toda nuestra población en el año 2021.

No obstante esa realidad y el empeño puesto desde cada escenario para lograr ese gigantesco reto, estamos conscientes de que no son las vacunas el único camino para detener la propagación del virus. El reto seguirá siendo reforzar todas las medidas que conlleven a minimizar el contagio y la transmisión de la COVID-19 entre nuestra población.

Compañeras y compañeros:

Suficientes y útiles experiencias ha dejado al mundo este complejo y desafiante periodo de enfrentamiento al nuevo coronavirus. Aprovecharlas resulta vital en los esfuerzos por proteger a la humanidad y con ella la vida.

Mujeres y hombres que en cada jornada se crecen y crean han hecho posible los favorables indicadores que en la contención del virus muestra Cuba. Capacitación, ciencia, entrega, profesionalidad, altruismo, solidaridad y acompañamiento son algunas de las esencias que han definido el actuar cotidiano de los profesionales de la Salud, de los estudiantes de las universidades de Ciencias Médicas y de las adscriptas al Ministerio de Educación Superior, en fin, de todo nuestro pueblo.

Y si hablamos de solidaridad, se vuelve imprescindible en este escenario, mencionar la ayuda brindada por 57 brigadas médicas cubanas, pertenecientes al Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve”, que han apoyado el combate a la enfermedad en 40 países, 22 de ellos en la región de las Américas. Esas brigadas se han sumado a los más de 28 000 profesionales de la Salud que ya laboraban en 66 naciones, mucho antes de la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus.

Durante todos estos meses de duro batallar contra la pandemia en el escenario internacional, la “Henry Reeve” ha atendido un millón 262 226 pacientes y su esfuerzo ha contribuido a salvar la vida de personas en otras naciones.

En cada uno de los lugares a donde han llegado nuestros profesionales de la Salud se ha compartido el protocolo de actuación cubano de enfrentamiento a la COVID-19 y como parte del paquete tecnológico que llevan consigo se garantizan varios medicamentos de factura nacional para su uso en pacientes graves.

Muy valiosas han resultado  las experiencias de la “Henry Reeve” para enriquecer nuestros protocolos de actuación. Sus vivencias han contribuido a perfeccionar modos de hacer e incorporar aprendizajes, especialmente en temas relacionados con las modalidades ventilatorias y la organización de las terapias intensivas.

En nombre de mi país, quiero agradecer a todos desde este escenario el continuo reconocimiento que hemos recibido por el desempeño de nuestras brigadas en el exterior, así como las innumerables propuestas de nominación realizadas al Contingente “Henry Reeve” para el Premio Nobel de la Paz.

Con total certeza puedo asegurarles que nada ni nadie impedirá que mi Patria prosiga esa labor solidaria. Ni el injusto bloqueo económico, comercial y financiero que nos ha impuesto el Gobierno de los Estados Unidos, ni sus constantes intentos para mancillar y entorpecer la cooperación médica cubana podrán ensombrecer la noble labor de nuestro personal de la salud en el mundo.

No solo fuera de Cuba la administración norteamericana ha intentado obstaculizar nuestros esfuerzos por contener la propagación del virus. A partir del extremo recrudecimiento del bloqueo y la imposición de numerosas sanciones de alcance extraterritorial a nuestra nación, en el transcurso de este año el Gobierno de los Estados Unidos ha privado deliberadamente a nuestro pueblo de ventiladores pulmonares, equipos de protección personal, medios diagnósticos y otros insumos necesarios para el manejo de la epidemia, que se suman a otras muchas restricciones que desde hace años nos impiden adquirir equipos e insumos para el tratamiento de complejas enfermedades que afectan incluso a niños y que en muchas ocasiones comprometen su vida a muy temprana edad.

Por solo citar algunos ejemplos, asociados a los esfuerzos de Cuba por contener la propagación del virus, puedo decirles que en marzo del año pasado resultó imposible recibir una donación de mascarillas y kits diagnóstico de la COVID-19, que haría un empresario chino, debido a que la empresa transportista estadounidense contratada para el envío declinó hacerlo por temor a las regulaciones del bloqueo y las consecuencias que podría implicar esa acción.

Tampoco hemos podido comprar ventiladores pulmonares para el tratamiento de los pacientes con las formas más graves de la COVID-19, pues las compañías que antes los vendían a Cuba fueron adquiridas por una empresa estadounidense y, por consiguiente, se han visto obligadas a suspender toda relación comercial con nuestro país.

Bien sabemos todos, que la disponibilidad de estos recursos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de los enfermos, así como para el personal de la salud que los atiende.

Si hablamos de cifras, solo en el periodo comprendido entre abril y diciembre de 2020, por ejemplo, el bloqueo causó pérdidas al sector de la Salud en el orden de los 204 millones de dólares. Los daños acumulados durante casi seis décadas de aplicación de esta política superan los 3 272 millones de dólares a este sector.

Estimados compañeros:

Los resultados obtenidos por la Salud Pública cubana en este complejo año de enfrentamiento a la COVID-19 llevan en su esencia el pensamiento estratégico del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el empeño que ha puesto la Revolución cubana para desarrollar los sectores de la salud, la educación y la ciencia.

Cada paso que hemos dado en este camino es fruto también del actuar cotidiano de nuestro pueblo, organizado y disciplinado, con un Partido y un Gobierno a la vanguardia, cuya voluntad ha sido desde siempre poner en primer lugar al ser humano.

El verdadero secreto de nuestros resultados está en la esencia misma de la Revolución: la unidad de todos los cubanos.

Mi Patria dispone del más valioso potencial posible para proseguir sin descanso en la batalla contra este virus y contenerlo: la sensibilidad, la inteligencia, la entrega y la profesionalidad de nuestro personal de la Salud, comprometido desde cualquier rincón del planeta con la defensa de la vida.

Muchas gracias.

Tomado de Cubadebate

Frenar el contagio de Covid-19 en Contramaestre, un imperativo

En Contramaestre, municipio del oriente cubano, continúan aunándose esfuerzos para combatir la propagación de la Covid-19. Accionar que viene comandado por el Consejo de Defensa Municipal desde donde diariamente se revisan los protocolos para el enfrentamiento a la pandemia.

Contramaestre reportó al cierre de este tres de marzo dos casos con la enfermedad, lo que indica que continúan incrementándose los pacientes positivos, de ahí que el cumplimiento de las medidas para frenar la propagación del Sars Cov-2 es un imperativo.

Equipo de investigación revela resultados sobre origen de Covid-19 en Wuhan

El equipo de la OMS en Wuhan afirmó este martes durante una conferencia de prensa sobre los resultados de su investigación sobre los orígenes del SARS-CoV-2 que el coronavirus tiene un origen zoonótico pero aún no han logrado identificar la especie que originó el virus o que actuó como huésped y facilitó que este pasara a los humanos.

La misión de la OMS ha estudiado cuatro hipótesis de la transmisión del virus a los humanos: de un animal, de un intermediario, de alimentos congelados y como resultado de un incidente en un laboratorio.

Según los científicos, la transmisión directa del SARS-CoV-2 de murciélagos a los humanos es poco probable, mientras que la fuga de un laboratorio fue considerada como extremadamente improbable.

Al mismo tiempo, Embarek subrayó que la transmisión del virus en cadena de frío, es decir, a través del transporte y comercialización de alimentos congelados, también es una posibilidad que merece una mayor investigación.

Asimismo, los especialistas concluyeron que no hay evidencia de que el SARS-CoV-2 circulara en Wuhan antes de diciembre de 2019, detalla RT.

«Hemos realizado una revisión de los datos de vigilancia sobre […] la mortalidad en la ciudad de Wuhan y el resto de la provincia de Hubei durante el período de julio a diciembre de 2019. Estos produjeron poca evidencia de inesperadas fluctuaciones sustanciales en la mortalidad que podrían sugerir la ocurrencia de la transmisión del SARS-CoV-2. No hay indicios de la transmisión del SARS-CoV-2 en la población en el período anterior a diciembre de 2019. No hay evidencia suficiente para determinar si el SARS-CoV- 2 se había extendido en Wuhan antes de diciembre de 2019», declaró Liang.

Por otra parte, los miembros de la misión indicaron que, según los datos disponibles, resulta imposible establecer cómo el virus entró en el mercado de carnes y mariscos de Wuhan, donde se detectaron los primeros casos.

Un equipo de especialistas internacionales dirigido por la OMS llegó a mediados de enero a la ciudad china de Wuhan, donde se registró el primer brote del SARS-CoV-2 conocido. La misión, integrada por expertos de EE.UU., Australia, Rusia, Alemania, Japón, Reino Unido, Países Bajos, Catar y Vietnam, tenía como objetivo realizar una investigación sobre los orígenes del coronavirus.

Durante la misión, los investigadores se reunieron con expertos médicos chinos y mantuvieron entrevistas tanto con el personal de institutos de investigación y hospitales como con residentes locales. Asimismo, visitaron el hospital que trató a los primeros pacientes con covid-19, así como el mercado de carnes y mariscos de Wuhan.

Tomado de Juventud Rebelde

Covid-19: La memoria genética pudiera explicar los casos asintomáticos

El sistema inmunitario de la gente infectada por la COVID-19 puede usar los anticuerpos creados durante las infecciones provocadas por otros coronavirus para ayudarle a luchar contra esa enfermedad, sugiere un nuevo estudio realizado por un equipo de científicos estadounidenses.

El SARS-COV-2 no es el primer coronavirus con el que se topa la humanidad. Antes de la pandemia, los seres humanos se han enfrentado al menos a otros seis tipos.

Los científicos de la Universidad del Norte de Arizona y del Instituto de Investigación Genómica Traslativa (TGen, por su acrónimo en inglés) intentaron entender cómo todos estos coronavirus activan el sistema inmunitario de los humanos. Durante su investigación estudiaron al detalle cómo funciona la respuesta de los anticuerpos.

«Nuestros resultados sugieren que la COVID-19 puede despertar una respuesta de anticuerpos que ya existía en los seres humanos antes de la actual pandemia, lo que significa que podríamos tener ya algún grado de inmunidad preexistente al virus» que provoca esa enfermedad, señaló el doctor John Altin del TGen, y autor principal del estudio, publicado en la revista Cell Reports Medicine.

El conocimiento de las reacciones cruzadas podría ayudar a entender por qué los pacientes con la COVID-19 muestran respuestas inmunológicas tan diferentes ante la enfermedad, incluida la ausencia de los síntomas.

Los científicos estadounidenses creen que su estudio ayudará a diseñar nuevos diagnósticos, evaluar los poderes curativos del plasma de los recuperados y desarrollar nuevos tratamientos terapéuticos.

Lo más importante es que los nuevos hallazgos contribuirán también al desarrollo de futuras vacunas o terapias capaces de proteger contra las mutaciones del virus. El conocimiento de las reacciones cruzadas también podría ayudar a entender por qué los pacientes con COVID-19 muestran respuestas inmunológicas tan diferentes ante la enfermedad, incluida la ausencia de los síntomas.

Es posible que los anticuerpos preexistentes identificados por este estudio permitan explicar el contraste en la gravedad de la afección de las personas de edad avanzada frente a los jóvenes. Existe la probabilidad de que toda esta gente muestre los historiales médicos diferentes de la infección por los coronavirus anteriores.

Tomado de Granma

COVID-19 en el mundo: Descubren otra clave de la entrada del virus en los pulmones

Un grupo de científicos chinos ha encontrado el segundo elemento en el organismo humano del que se aprovecha el coronavirus para penetrar en las células pulmonares y bronquiales. Se trata de la proteína de membrana AXL, sostiene el nuevo estudio publicado en la revista Cell Research.

Durante la investigación se confirmó que el receptor principal del virus SARS-CoV-2 en el organismo es la proteína ACE2. Sin embargo, su actividad en el tracto respiratorio es extremadamente baja, por lo que los científicos pensaron en la existencia de un correceptor que podría ser más activo y por lo tanto más provechoso para el virus.

Durante los experimentos, en los que se utilizaron 22 proteínas diferentes, revelaron que la sobreexpresión de AXL es tan eficiente para la penetración de COVID-19 como la sobreexpresión de ACE2.

“Encontramos que el receptor de tirosina-proteína quinasa UFO (AXL) interactúa específicamente con el dominio N-terminal del SARS-CoV-2 S”, especifica el estudio.
Asimismo, “la eliminación de AXL reduce significativamente la infección por SARS-CoV-2 en células pulmonares H1299 y en células epiteliales de pulmón primario humano”, afirman los científicos basándose en los resultados adquiridos.

Según el estudio, los investigadores creen que el descubrimiento de un receptor novedoso de la COVID-19 podría ser parte de una nueva estrategia en el tratamiento clínico de la enfermedad.

Tomado de Cubadebate

Comienza ensayo clínico Fase II b ampliado al municipio Plaza de la Revolución de candidato vacunal Soberana 02

El ensayo clínico Fase II b del candidato vacunal Soberana 02 comenzó este lunes en el policlínico 19 de abril, del capitalino consejo popular Plaza de la Revolución, instalación escogida como sitio clínico en esta nueva etapa.

Durante tres semanas se vacunarán hasta 900 sujetos en dos sitios clínicos: el mencionado policlínico 19 de abril y la clínica 1 de la Lisa.

El estudio Fase II tiene como objetivo evaluar la inmunogenicidad, seguridad y reactogenicidad del candidato vacunal anti SARS-CoV-2.

De acuerdo con la Doctora en Ciencias Médicas María Eugenia Toledo Romaní, epidemióloga del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), investigadora principal de los ensayos clínicos de Soberana 02, este ensayo tiene entre sus principales características, que incluye a adultos entre los 19 y 80 años, de nacionalidad cubana y que otorguen su consentimiento de participación. Se realiza de forma aleatoria y totalmente a ciegas, comparando los resultados del candidato vacunal con la administración de placebo.

Se considera que todos los individuos serán beneficiados porque, una vez abiertos los códigos, los que recibieron placebo serán vacunados con el inmunógeno, sostuvo la especialista.

Explicó que las personas seleccionadas serán evaluadas, verificando que cumplan los criterios de inclusión y que no tengan los criterios de exclusión previstos en el protocolo. A partir de ahí van a recibir dos dosis del candidato vacunal Soberana 02 y serán posteriormente chequeados para monitorear su respuesta inmune.
Este es uno de los ensayos más importantes  conducidos en términos de rigor científico, en tanto se demostrará la respuesta inmune del candidato vacunal comparado con los sujetos que reciben placebo, reiteró Toledo Romaní.

Los estudios anteriores a este habían sido estudios exploratorios, con todo el rigor de la autoridad reguladora, pero que involucraban un menor número de personas, detalló.

Como uno de los elementos que distinguen este ensayo, subrayó que se incluyen adultos mayores, muchos de los cuales tienen comorbilidades como diabetes e hipertensión, y que no se están dejando fuera. Como criterio sí se considera, dijo, que su enfermedad crónica esté compensada, pero no los excluye del estudio. “Incluso en estas personas no hemos tenido efectos adversos graves relacionados con la vacunación”.

“A partir de aquí esperamos que la vacuna pase a una fase III, que alcanzará un mayor número de población, aproximadamente 150 000 personas, en lugares y en grupos de muy alto riesgo, para beneficiar y evaluar la eficacia clínica de este candidato; es decir, si las personas no se enferman una vez que han sido vacunadas”, dijo la experta.
Según la información ofrecida por el Instituto Finlay de Vacunas, las fases preclínicas y clínicas (Fase I) de Soberana 02 han demostrado seguridad y efectividad en los sujetos vacunados. En la fase I participaron 40 sujetos de 19 a 80 años de edad, mientras que en la fase IIa ya fueron vacunados 100 sujetos, también de 19 a 80 años de edad. En ninguno de los casos se han registrado efectos adversos graves.

“Hoy podemos tener la certeza de que nuestro candidato vacunal es muy seguro. Los eventos adversos que se han reportado son: dolor leve en el sitio de la inyección en las primeras 24 horas de administrado, y un poco de malestar general en algunos sujetos, pero nada más. Tampoco se han presentado eventos sistémicos, como fiebre elevada o malestar que limite las actividades de la persona; ni hospitalizados a causa de la vacuna”, aseguró la epidemióloga del IPK.

Ambos sitios clínicos (19 de abril y Clínica 1 de la Lisa) cuentan con un sistema de urgencias médicas, para atender cualquier evento adverso, pero no lo hemos tenido, afirmó.

Un nuevo sitio clínico con el más alto estándar

“Es un día importante porque estamos abriendo un nuevo sitio clínico en un policlínico, donde hemos creado una unidad de ensayos clínicos con el mayor rigor y estándar de acuerdo a las exigencias de la autoridad reguladora, que estará inspeccionando el sitio este miércoles para verificar el cumplimiento de las buenas prácticas clínicas”, agregó la investigadora.

“Plaza de la Revolución podríamos decir que fue un municipio iniciador de la epidemia. Cuando se reportaron los primeros casos en el país en el mes de marzo, varios pertenecían a este. Tanto este municipio, como Playa, son considerados de muy alto riesgo epidemiológico, atendiendo no solamente a la densidad de su población sino a la movilidad de la misma, y que actúan como receptores de población de viajeros por el número de casas de alojamiento y hoteles existentes”, señaló la entrevistada.

De ahí que, dijo, el municipio Plaza no solo esté involucrado en este estudio clínico. En el mes de abril fue conducido un ensayo de intervención con la vacuna VA-MENGOC-BC, para estimular la inmunidad innata poblacional, y este policlínico participó en dichos estudios.

Así, se fueron creando capacidades con los médicos, otros profesionales de la salud que participan en el ensayo, y  la población, con vistas a poder considerar esta institución un sitio clínico para evaluar una vacuna específica contra la COVID-19.

En el policlínico 19 de abril serán vacunados, de los 900 sujetos que alcanzará el ensayo fase IIb, unas 405 personas, dijo la investigadora.

Actualmente, enfatizó la experta, el municipio Plaza continúa reportando contagios de la enfermedad, y en ese sentido refirió que lo importante no es solamente el número de casos sino el riesgo existente de que sigan apareciendo. “En términos de vacunas preventivas uno de los objetivos fundamentales es beneficiar a la población. No se trata entonces solo de hacer estudios y crear una vacuna, sino de beneficiar a la población que está expuesta a mayor riesgo”, dijo.

Según confirmó la Doctora Mayra García Carmenate, investigadora-coordinadora del sitio clínico 19 de abril de Soberana 02, “este sitio se viene preparando desde hace meses,  para lo cual ha tenido asociado un proceso de selección del personal de salud que va a participar en el ensayo clínico. Me refiero al personal médico, de enfermería y de aseguramiento, para llegar hoy al inicio de la Fase IIb con un personal que cumple con todo el estándar de un ensayo clínico y de lo que demanda la autoridad reguladora que lleva este proceso”.

Entre los requisitos fundamentales para escoger el policlínico 19 de abril como sitio clínico, la especialista señaló el cumplir con todo el flujo que lleva la investigación. “Es decir, el flujo del sujeto que participa en el ensayo clínico, de que no haya una mezcla entre los pacientes vacunados y los que aún no se vacunan; que cumpla además con todo lo relacionado a la higiene y a la epidemiología y al cumplimiento de los protocolos establecidos por el sistema nacional de Salud en este contexto. Estos requisitos están relacionados además con el personal que va a estar presente en el sitio clínico, pues tienen que ser especialistas, y haber recibido una preparación previa”, comentó García Carmenate.

Para desarrollar el ensayo, señala la también jefa de departamento de Enfermedades Transmisibles del Centro provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de La Habana, fue preciso dividir el policlínico en dos. Ello llevó a una reorganización de servicios dentro de la institución, porque lo primero es que no haya afectación a los servicios de asistencia médica a la comunidad.

“Por lo que los servicios no se quitaron, sino que se reorganizaron, como está previsto en la intersectorialidad, en otros policlínicos. Eso nos permitió poder designar toda un área solamente para el sitio de Ensayo clínico”, dijo.

Lo segundo—precisó— es que hicimos una selección de especialistas con mayor experiencia profesional: especialistas en medicina Interna, que ya han pasado diplomados de emergencia, de urgencia médica, médicos que ya tienen diplomados en el tratamiento de eventos adversos, no solo a vacunas, sino a cualquier otro medicamento. Es decir, que tuvieran requisitos profesionales que le permitieran conducir un equipo de otros médicos que quizás, aunque son especialistas o residentes, no tienen esos diplomados y formación. Esas personas liderarían los grupos que llevarían a cabo cada uno de los procesos que se desarrollan en el sitio clínico como parte del flujo de la investigación.

Flujos que estarían supervisados todo el tiempo por las instituciones que participan en el ensayo: el Instituto Finlay de Vacunas, el Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) como entidad reguladora que evalúa todo el proceso, el Instituto de Medicina tropicalpedro Kourí (IPK), el Centro provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de La Habana y el propio policlínico 19 de abril.

Somos acompañados además, como Sistema de Salud, por la Dirección Provincial de Salud y el Ministerio a todos sus niveles, así como por el Partido y el Gobierno del territorio, señaló.

¿Cómo se hizo la selección de los sujetos para participar en el ensayo?

Para esta Fase II b se amplió el grupo etáreo de personas que van a participar y estamos seleccionando sujetos entre 19 y 80 años de ambos sexos, que sean ciudadanos cubanos, que vivan en el área de salud del policlínico 19 de Abril, que den su consentimiento de que quieren participar en el estudio y que, luego de pasar por un examen físico riguroso, y realizarse grupo de exámenes complementarios, se decida que cumplen con los criterios de inclusión que tienen el ensayo clínico, puntualizó la doctora Mayra García Carmenate.

Todos los que cumplen estos requisitos, hasta completar la muestra de 405 personas, quedan incluidos en la vacunación. La otra muestra se evaluará en la Clínica 1 de La Lisa, dijo.

Ha sido, sostuvo, un proceso en el que han estado incorporados los médicos y enfermeros de los consultorios, haciendo primeramente una preselección de estos pacientes que puedan estar cumpliendo con los criterios de inclusión. Estos pacientes vienen en el momento de reclutamiento donde se les explica  todo lo que tiene que ver con el ensayo clínico, firman su consentimiento informado, se les realiza una evaluación inicial donde un grupo médico hace un examen físico y un interrogatorio, se les hace un grupo de complementarios, como PCR en tiempo real, test de embarazo a las mujeres en edad fértil, test rápido de COVID-19 y determinación sanguínea para evaluar el nivel inmunológico antes de administrar el candidato vacunal, refirió la experta.
Todas esas personas, con sus resultados, de haber resultado negativas estas pruebas, vienen a una segunda consulta donde se analizan los complementarios, se vuelve a evaluar al paciente, se verifica que cumpla con los criterios de inclusión y entonces se registra para ser vacunado con el candidato vacunal, explicó.

Según la entrevistada, este es el flujo que está organizado y así está dividido por sectores el sitio clínico: un lugar donde se realiza el reclutamiento, y otro, cuando ya se administra el candidato vacunal, donde el paciente tiene una evaluación a las 24, a las 48 y a las 72 horas de manera presencial. Esta división permite que no haya mezclas entre el paciente que no se ha vacunado y el paciente que ya está vacunado, aclaró.

Confianza en la ciencia cubana

Después que la persona se vacuna con el candidato, durante una hora se mantiene bajo observación de un personal médico y de enfermería diplomado en urgencia y emergencias médicas, y particularmente en el seguimiento de eventos adversos, reiteró la especialista.

En ese tiempo atienden a la posible ocurrencia de algún evento adverso inmediato a la vacunación, pero el sujeto también tiene en su poder un diario para registrar estos sucesos, de manera que cuando se retire a su hogar pueda anotar ahí si tuvo fiebre, algún dolor en el brazo u otro de los episodios más frecuentes relacionados con las vacunas que se le ponen a la población cubana, explicó García Carmenate.

La evaluación presencial se realiza, reiteró, a las 24, 48 y 72 horas, añade. En eseperiodo,el sujeto regresa al sitio clínico donde está el personal encargado de valorar las reacciones al candidato vacunal.

No obstante, como en todo ensayo clínico existe un convenio con el hospital clínico base del municipio, en este caso el Manuel Fajardo, para que, de ocurrir cualquier evento durante el horario de la noche, el paciente, que además tiene una tarjeta de identificación como participante en el ensayo del candidato vacunal Soberana 02, acuda a esa institución donde está todo coordinado para su atención.

Son esos protocolos los que brindan confianza ciega a Natacha Barrera Fontané y Maidelín García Cruz para participar en este estudio, a pesar de sus enfermedades crónicas no transmisibles.

Confianza en la ciencia cubana y en la profesionalidad del personal de salud del policlínico 19 de Abril, apunta Barrera Fontané, de 55 años, quien comenta el buen trato y las atenciones que han recibido en todo momento.

Ella no lo pensó dos veces cuando la doctora del consultorio médico de la familia la llamó para ver si podía ser voluntaria en el proceso para comprobar la eficacia de la vacuna cubana contra la COVID-19.

Junto a otros voluntarios llegó al teatro del 19 de Abril, siempre manteniendo el distanciamiento, donde les dieron una capacitación sobre todo el proceso, desde su inicio hasta la culminación, así como un manual sobre el tema. Luego les hicieron un estudio inmunológico para ver cómo se encontraban las defensas de suss organismos y si estaban aptos.

“No todo el mundo que se propone llega hasta el final, hay una comisión médica que es la que valora si estás apto para ponerte la vacuna”, precisa Barrera Fontané. “Ahora estamos aquí nuevamente chequeándonos cosas como la presión o, en mi caso, el azúcar, porque soy diabética.

“Hacemos esto para ayudar a todos los cubanos, a todo el mundo, dar el paso al frente para que acabe de salir la vacuna y ponérsela a todos y acabar con el bichito este”, agrega.

En tanto, Maidelín García Cruz, de 52 años, también se muestra orgullosa de ser parte del ensayo. “Muchos cubanos quisieran vivir esta experiencia, para mí es muy emocionante”, dice y apunta que su hipertensión está controlada, pero confía más que nada en el riguroso protocolo de atención y en los científicos y médicos cubanos.

“Mi familia está también muy emocionadacon mi participación. Esto es un avance muy grande, algo que no solo necesitan los cubanos, sino que el mundo entero necesita de nuestras vacunas, de todo lo que se pueda hacer, porque realmente hay millones y millones de personas falleciendo”.

La población está muy entusiasmada, de hecho, vienen, aunque no sea el momento de reclutamiento. Nosotros les damos la explicación de cuándo deben venir, porque siguiendo los protocolos de salud, no podemos tener el policlínico y el sitio clínico lleno de personas, agrega la doctora García Carmenate.

Por ello se ha ido citando paulatinamente, por grupos etáreos, para que la explicación también sea más diáfana, y llegue de forma más certera a los pacientes, dijo.

Hasta el hecho de sacar los servicios del policlínico, que para los pacientes es complicado porque se tienen que mover, también ha sido bien recibido, teniendo en cuenta para qué va a ser utilizado el policlínico y la importancia que tiene, sostuvo la investigadora.

De los pacientes que hemos traído para reclutamiento, no hemos tenido uno que no haya firmado su consentimiento, afirmó.

Que los tiempos que medien sean los necesarios

“No tenemos ni días ni noches, solamente para que los tiempos que medien sean los necesarios”, aseguró la doctora María Eugenia Toledo Romaní.

Entre una dosis y otra del candidato vacunal median 28 días. Es decir, el sujeto se capta, se administra la primera dosis y 28 días después se administra la segunda dosis, para posteriormente evaluar la respuesta inmune. No tendremos descanso para solapar etapas y una vez que veamos que la vacuna funciona y que los sujetos tienen una respuesta inmune adecuada, pasar a una fase III, precisó la especialista.

“En Cuba el principio de la ciencia es el beneficio a las personas, a la población. No se puede ir a un ensayo fase III para probar algo, sino ir con un candidato vacunal que ha avanzado suficientemente como para decir: es seguro y puede funcionar, antes de comenzar a vacunar a la población. Entre otras cosas, cuando las personas están vacunadas, ello puede generar una falsa sensación de seguridad y nosotros tenemos que saber que de verdad estamos protegiendo a nuestra población”, afirmó.

La población tiene que saber que no descansaremos hasta poder entrar en una fase III en el menor tiempo posible, y para ello tenemos el acompañamiento de la autoridad reguladora, del Ministerio de Salud Pública, de todos los centros de investigación e incluso de la población, sostuvo.

La entrevistada comentó además sobre la expectativa de que Cuba vaya a ensayos de fase III con este candidato vacunal, no solamente en el territorio nacional sino en el extranjero. “La idea de que haya una experiencia internacional, además de avalar nuestro producto, tiene que ver con que en el país, la incidencia de casos de COVID-19 es baja en comparación con las cifras internacionales. Para llevar a cabo un estudio de eficacia clínica, es decir fase III, donde se demuestre que los sujetos vacunados se enferman menos que los no vacunados, hay que tener una incidencia de la enfermedad que permita medir esta eficacia y asegurar que nuestro candidato vacunal no es inferior a otros que ya están hoy en el mercado”, señaló.

Nuestra idea es que Cuba se vacune con su vacuna, que los cubanos se inmunicen con la vacuna que nuestra ciencia ha hecho para nuestro pueblo, pero tenemos que demostrar la absoluta eficacia de nuestro candidato respecto a otros en el mundo, dijo.

“La COVID-19 entró sin avisar, no a Cuba, sino al mundo. Por tanto, las capacidades productivas para producir una vacuna específica contra la COVID-19 han tenido que ser creadas en la batalla cotidiana por llegar lo más pronto posible a este resultado. En las facilidades que tienen grandes compañías, las cuales no sufren las limitaciones de un bloqueo económico, probablemente sea muy fácil hacer nuevas capacidades para desarrollar una vacuna. En Cuba todo es más difícil, justamente por el bloqueo que nos ha impuesto el gobierno norteamericano. Si hay que comprar nuevas máquinas, montar plantas, resulta extremadamente difícil por las limitaciones a la hora de adquirir estos productos”, dijo.

No obstante, añadió, nuestro objetivo es contar con una vacuna para toda la población cubana, aunque se vayan vacunando en principio por grupos de riesgo.

La clave sigue siendo la protección individual
Mientras no tengamos una vacuna específica en la cual podamos alcanzar altas coberturas, la protección individual de cada uno de los sujetos, no solo en la calle, sino al interior de los hogares (ante la ocurrencia cada vez mayor de brotes intradomiciliarios), sigue siendo la única solución que tenemos en estos momentos, comentó Toledo Romaní.

Para la Doctora en Ciencias Médicas, “ello no solo debe formar parte de la estrategia de salud sino de los individuos y las personas para protegerse. Hoy toda la población espera cada día saber cuántos casos hay, y ello genera una situación de alarma. Pero lo importante es que eso se traduzca en un comportamiento realmente preventivo. Lo esencial ante la COVID-19 es evitar la crisis sanitaria, que se saturen los servicios de salud, evitar muertes, evitar niños graves… Debemos entender que aun cuando tengamos la vacuna, necesitamos tener altas coberturas de vacunados, para que realmente las personas no se enfermen, y no se contagien los más susceptibles y que mayor riesgo tienen de morir”.

Como ejemplo concreto de lo anterior, la entrevistada hizo alusión a la situación epidemiológica que presentan en estos momentos provincias como Santiago de Cuba y Guantánamo, “provincias que están comenzando a vivir la epidemia en términos de incremento de casos, donde el mayor número de contagios se está produciendo entre los 30 y los 40 años”.

“Hay que saber que los ancianos tienen el mayor riesgo de morir, pero los que enferman a los ancianos son los que mayor movilidad tienen, las personas que están en los centros laborales, escuelas…”, dijo.

En tanto llega la añorada vacuna, la clave sigue siendo la disciplina y protección individual, mediante el cumplimiento de las medidas sanitarias recomendadas.

Soberana 02, sobre una plataforma tecnológica conocida

De acuerdo con expertos del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), la plataforma tecnológica usada en la vacuna Soberana 02 es el mismo método desarrollado y utilizado en la producción del principio activo de la vacuna cubana conjugada Quimi-Hib. ® (Vacuna conjugada contra el Haemophilus Influenzae tipo b), la cual ha demostrado su seguridad y eficacia en población lactante y se encuentra incorporada en el Programa Nacional de Vacunación desde 2004.

Vale destacar que las vacunas conjugadas como lo es Soberana 02 han tenido un gran impacto en los esquemas de vacunación infantil a nivel mundial, disminuyendo de forma dramática la incidencia de infecciones por bacterias como Haemophilus Influenzae, Neisseria meningitidis y Streptococcus pneumoniae.

Asimismo, las vacunas polisacarídicas conjugadas, como Soberana 02, generan una respuesta inmune protectora y de larga duración en la población general, particularmente en aquellos menores de dos años, grupo etario en el que las vacunas polisacarídicas no conjugadas tienen poco o ningún efecto.

Tomado de Cubadebate

Educación en Contramaestre implementa nuevas medidas por rebrote del Sars Cov-2

Teniendo en cuenta el alto índice de contagio y propagación del Sars Cov-2, en Contramaestre el sector de Educación implementa medidas emergentes.

Las mismas se anunciaron en comparecencia de prensa a través de Radio Grito de Baire en la voz de Tania Péres Saumel, directora municipal de esta entidad.

Para concretar las acciones de enfrentamiento a la Covid-19 cuentan con el personal docente preparado y la tecnología y medios listos para no interrumpir el proceso docente educativo.