Archivo de la etiqueta: persona

Convocada en Contramaestre XXII Sesión Ordinaria de la Asamblea Municipal del Poder Popular

Contramaestre tiene convocada la vigésima segunda Sesión Ordinaria de la Asamblea Municipal del Poder Popular para este 25 de septiembre, según consta en la convocatoria al efecto librada por la máxima dirección del gobierno local, en la persona del doctor Manuel Rodríguez Alfaro.

El plenario está previsto a las nueve de la mañana , en la unidad empresarial de base beneficio de café “Rolando Ayud”, en presencia de los delegados de las 161 circunscripciones de esta jurisdicción del oriente de Cuba , dirigentes de organismos, y entidades así como de representantes de la sociedad civil, todos cumplimentado las medidas protocolares que exige la actual situación epidemiológica que vive este territorio a causa de la Covid-19.

En la cita de gobierno , además de informarse acerca de las decisiones que adopta el presidente de este Órgano y el estado de cumplimiento de los acuerdos adoptados en similares sesiones anteriores, corresponderá al Consejo de la Administración revelar los resultados de la aplicación de la política de subsidios a personas naturales para financiar las acciones constructivas en el ámbito de la vivienda en estos difíciles tiempos por lo que transita la nación cubana.

Durante el plenario y en cumplimiento de la agenda de labores, los delegados del Poder popular de Contramaestre conocerán acerca de la ejecución del presupuesto al término del primer semestre de este 2021, del desarrollo atípico del curso escolar 20-21 y las proyecciones del venidero año académico.

La vigésima segunda sesión ordinaria de la Asamblea de gobierno valorará también el cumplimiento del programa cafetalero, los resultados en la atención a la población al cierre del primer semestre del corriente año, mientras que los consejos populares de La Torcaza y Guaninao y la diputada al Parlamento nacional por este territorio, Lourdes Palau Vázquez, rendirán cuenta del cumplimiento de sus atribuciones y funciones, respectivamente.

Esta propia jornada del 25 de septiembre será aprovechada por el Órgano de gobierno de Contramaestre para materializar una sesión extraordinaria con el interés de que su presidente rinda cuenta del cumplimiento de sus atribuciones y gestión en el marco de su competencia en el actual décimo séptimo período de mandato del Poder popular.

Atención a la población o el arte de escuchar, responder y solucionar

En Cuba toda la soberanía radica en el pueblo, y a él nos debemos todos los cuadros, sentenció el miembro del Buró Político y Jefe del Gobierno de la República, Manuel Marrero Cruz, en encuentro con más de 370 responsables de los equipos de atención a la población en los Organismos de la Administración Central del Estado, entidades nacionales y en los territorios.

El intercambio en videoconferencia fue contexto para el balance de trabajo de la Oficina de Atención a la Población del Palacio de la Revolución en 2020, cuando dio curso a más de 30 000 interpelaciones, mayormente quejas y solicitudes llegadas por las más diversas vías, incluyendo las virtuales.

Al felicitar el trabajo de sus trabajadores, mayoritariamente mujeres, Marrero Cruz señaló que a esta instancia la ciudadanía acude cuando ha agotado el resto de las vías para reclamar, por lo que deciden dar a conocer sus problemas al Presidente de la República y al Primer Ministro.

Es una muestra —señaló— de la confianza del pueblo en la dirección del país como parte de una tradición que viene del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, del General de Ejército Raúl Castro Ruz y de la compañera Celia Sánchez Manduley.

Tras la culminación del 8vo Congreso del PCC, «el congreso de la continuidad» —dijo—, las nuevas generaciones de cuadros tenemos que garantizar esta (la continuidad) defendiendo en primer lugar la confianza que el pueblo ha depositado en la Revolución.

Tenemos que escuchar al pueblo, responder a sus demandas y solucionar sus problemas, siempre con la premisa —enfatizó Marrero Cruz— de que la meta es lograr la mayor prosperidad y bienestar para todas las cubanas y los cubanos.

Tras un intercambio sobre las experiencias de varios organismos y entidades en la atención a la población, el Primer Ministro ofreció un decálogo de cómo deben ser estos procesos, más aún en los momentos actuales.

Las quejas y otras correspondencias de la población a los organismos deben servir para identificar los problemas, pero más aún para trabajar en la solución de ellos, yendo a la raíz de la situación y a las actitudes que lo están generando, dijo.

Orientó que cuando se crean las comisiones para resolver una queja, tienen que conformarse de forma tal que generen confianza, la que a veces se pierde cuando uno de sus miembros es parte implicada en el hecho que generó la demanda.

Marrero indicó lo imperioso de entrevistarse con quien in-terponga una queja, algo que no siempre se hace, lo que provoca desacuerdo en quien envió la demanda, que queda insatisfecho porque no se conversó con él y ni siquiera se le llamó.

Además de criticar las dilaciones que en ocasiones permean estas diligencias, censuró el trabajo de ciertas comisiones que elaboran informes de respuesta que nada tienen que ver con la denuncia hecha y hasta declaran sin razón la queja de la población sin apenas haber investigado.

Los informes de este tipo, los procesos de respuesta, tienen que ser de calidad y deben encaminarse a profundizar en el problema que se describe y en su solución. Hay que ir a la raíz del asunto, a su origen, y dilucidar si es una tendencia, un tema repetitivo, para impedir que siga reiterándose, añadió.

Entre otras orientaciones de cómo los organismos, entidades y otros centros deben solventar las quejas de la población, resaltó la discusión colectiva que deben generar y que deben llevarse hasta los consejos de dirección de las entidades donde estén presentes todos los relacionados con la protesta.

También hay que explicar y razonar con los demandantes cuando el problema no tiene una respuesta inmediata debido a limitaciones económicas, y darle seguimiento a su caso, que la persona sepa que aunque ahora no haya una solución, su problema no está olvidado.

En Cuba, señaló el Primer Ministro, todos los cuadros tenemos que tener un alto grado de sensibilidad y humanismo para orientar y atender al pueblo del que somos parte.

El funcionario que no atiende a la población, que no escucha a una persona hasta el final y lo interrumpe y empieza a dar justificaciones, no es merecedor de la responsabilidad que tiene, afirmó el Jefe del Gobierno de la República. El ciudadano tiene la razón hasta que se demuestre lo contrario. Los cuadros tenemos que ponernos en el lugar del otro, señaló.

Más adelante señaló que en la atención a la población hay que tener flexibilidad, y adaptar los sistemas de trabajo a las situaciones actuales, porque nuevos problemas requieren nuevas soluciones.

Orientó prestarle atención a las redes sociales, que las quejas que allí se diluciden se asuman como problemas a solucionar igual que las llegadas por vía directa a las oficinas de atención a la población de cualquier instancia.

Indicó que hay que tener capacidad de prever; no podemos ser pasivos receptores; tenemos que adelantarnos al problema, identificarlo y encontrarle una solución.

El Primer Ministro llamó también a tener mecanismos de atención a la población que garanticen la imparcialidad; a respetar los tiempos establecidos; a encontrar soluciones aunque sean parciales; y a actuar con transparencia, con franqueza.

Tomado de Cubadebate

COVID-19: ¿Asintomáticos y con secuelas?

Según estudios realizados en Cuba, 42 % de los contagiados con coronavirus desarrollan secuelas, y 30% de los pacientes asintomáticos desarrollan secuelas en semanas posteriores. ¿Dejan todos los virus normalmente secuelas, o esta es una característica exclusiva de la COVID-19 y otros virus específicos?

En los estudios realizados en el país en convalecientes qué se ha encontrado, ¿cuáles serían las manifestaciones de daños más frecuentes? ¿Es posible transitar de manera asintomática por la enfermedad y sin embargo presentar secuelas que se revelen a corto plazo?

Sabemos que la COVID-19 mata, y deja secuelas. ¿Puede morir una persona de complicaciones derivadas de esta enfermedad? Son algunas de las interrogantes que abordamos en El podcast de Cubadebate, y donde tuvimos como invitados a los doctores Emilio Buchaca, especialista en medicina interna y subdirector del hospital Hermanos Ameijeiras y Narciso Argelio Jiménez Pérez, especialista de medicina interna, intensiva y emergencia, e infectólogo del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).

Probablemente una de las más sólidas conclusiones de la comunidad científica internacional es que la infección provocada por el nuevo coronavirus, ya no tan nuevo, deja importantes secuelas en las personas que la padecen. Algunas, incluso, que requieren de dedicados tratamientos médicos para lograr la recuperación del paciente e incrementar su calidad de vida, o simplemente que pueda volver a ser capaz de realizar las actividades de su vida cotidiana.

En numerosos reportes internacionales, y coincidiendo con resultados de estudios concluidos en el país que se han dado a conocer por diferentes medios de comunicación, se habla de alteraciones psicológicas, como la ansiedad, la depresión y los trastornos de adaptación; por otro lado, la astenia, el síndrome de fatiga crónica y los dolores musculares se ha dicho que son manifestaciones somáticas muy frecuentes.

Asimismo se reporta en pacientes graves y críticos el daño pulmonar, seguido de daño renal y cardiovascular. Y se habla incluso de secuelas neurológicas. Todo ello en pacientes adultos, jóvenes, pero también en niños.

Desde los estudios Nexos Radio de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, dialogamos sobre las secuelas en los convalecientes de la COVID-19 y de ese nuevo término que cada vez se escucha con mayor frecuencia: el síndrome postCovid.

Tomado de Cubadebate

Derechos humanos y su distorsión norteamericana

El 10 de diciembre de 1948, concluida la II Guerra Mundial, se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por ello, la ONU escogió ese día para señalarlo en el calendario de celebraciones.

Si hacemos una investigación medianamente responsable de la realidad posterior al parto de la fecha, sale a relucir, de manera inmediata, que el país potencia, Estados Unidos, se apropió de esas dos palabras –derechos y humanos– y las convirtió en instrumentos políticos, lo mismo para imponer sanciones que para lanzar agresiones militares, y así ha sido hasta hoy.

Sin embargo, no es nada difícil desnudar tal concepción, pues el estandarte tejido en estos 72 años no ha sido otra cosa que una fachada llena de lentejuelas baratas, colgadas con alfileres que se quiebran con el más mínimo empuje de la verdad.

Derecho humanos ahora mismo en EE.UU.

Confieso que no conozco si aquella Declaración Universal de 1948 puede justificar lo que ocurre hoy mismo en el poderoso imperio del Norte. ¿En qué párrafo podría encontrarse que cuando Donald Trump creó jaulas y centros de detención para menores inmigrantes en la frontera con México, estaba defendiendo un derecho humano? ¿Dónde poner las cifras de afronorteamericanos asesinados por la policía de ese país sin que sus actores sean castigados? ¿Cómo entender que en EE. UU. mueren alrededor de 11 000 personas anualmente por armas de fuego?

Según cifras del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés), en 2016 se usaron armas en un 73,3 % de los asesinatos, en un 47 % de los robos y en un 31,8 % de las agresiones graves. En ese país son muy comunes los tiroteos en lugares públicos como universidades, cines, plazas, hospitales…, debido, entre otras cosas, a la facilidad del acceso a los armamentos.

¿Quién garantiza entonces los derechos humanos, o mejor dicho, la vida de los niños que mueren en una escuela por el uso autorizado de un arma de fuego en manos de cualquier persona, incluso de menores? ¿Quién debe ejercer el control –y no lo hace– de la adquisición de un arma y el uso de ella? ¿Qué interpretación dar al concepto derechos humanos, cuando la víspera, precisamente de este 10 de diciembre, Estados Unidos tenía casi 15 millones de contagios por la COVID-19, y registra más de 280 000 fallecidos, según la OMS?

Y hay que relacionar el tema con los derechos humanos, por cuanto una gran responsabilidad –o mejor dicho, irresponsabilidad– por la falta de control de la pandemia y por haber ignorado su gravedad, la tiene el Presidente de ese país.

La violación de los derechos humanos por parte de Estados Unidos no solo ha tenido como escenario su territorio. Ha ido más allá de sus fronteras.

Cuando en 2001 invadieron Afganistán, lo hacían sabiendo que ese país asiático ocupaba uno de los primeros lugares entre los más pobres del planeta. Años después, aún hay contingentes militares del Pentágono en esa nación, mientras la cifra de civiles muertos por ataques aéreos liderados por EE. UU. aumenta casi un 330 % entre 2016 y 2019, según un estudio elaborado por el Proyecto de Costos de Guerra de la Universidad de Brown, publicado el pasado lunes.

Además, la agresión ha dejado un saldo de casi 5 000 soldados muertos, de los cuales 3 356 son estadounidenses, así como decenas de miles de civiles asesinados y más de 50 536 heridos desde que la ONU empezara a recopilar datos estadísticos sobre el asunto.

Cuando Estados Unidos invadió Irak bajo la sombrilla de una burda mentira sobre armas de destrucción masiva que nunca existieron, lo hizo, según el entonces inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush, para hacer respetar los derechos humanos en esa nación.

En estos 17 años han sido más de 600 000 los muertos, la mayoría de ellos civiles, víctimas de las bombas, cohetes, y el uso del uranio empobrecido, de acuerdo con la revista británica The Lancet.

Ha sucedido otro tanto en Libia y en Siria, donde todavía hoy, además de matar civiles y luego decir que son «daños colaterales», se roban públicamente el petróleo y entorpecen la lucha antiterrorista que emprenden las fuerzas locales.

Otra guerra que encabeza Estados Unidos, tan cruel como la militar, es el uso de las sanciones económicas, financieras y comerciales contra países cuyos gobiernos no se alinean a la política imperial y optan por defender su independencia y soberanía.

Así pasa con Cuba, por más de 60 años bloqueada, la Venezuela bolivariana y la Nicaragua sandinista. También usan sanciones contra la República Islámica de Irán, Corea del Norte, Siria y la empobrecida Yemén, entre otros países.

Han agregado a esta vergonzosa lista, las sanciones contra Rusia y China, en lo que constituye un desafío al equilibrio y a la paz mundial.

Ese es Estados Unidos, el país cuyo gobierno alega ser el modelo de garantía de los derechos humanos. ¿Cómo puede permitirse que se presente como el abanderado de su defensa? Sobran los ejemplos de semejante absurdo e hipocresía.

(Tomado de Granma)

Adelis del Toro: la radio es una escuela

Santiago de Cuba acaba de realizar la edición 41 del Festival Provincial de Radio y una de las artistas premiadas fue Adelis del Toro Corrales, una de esas personas que hizo del medio radiofónico, desde Contramaestre, en el oriente de Cuba, una de las grandes pasiones de su vida.

No puede escribirse la historia de la emisora en Contramaestre, si no está presente el dramatizado Polichinela, una de sus mejores obras. Su historia lo confirma con creces.

Polichinela y su capítulo La historia contada en un cajón de juguetes, concursa en el Festival Nacional de la Radio; mientras llega el resultado, Adelis del Toro sigue actuando, dirigiendo, escribiendo, porque la radio es una escuela que nunca termina.