Archivo de la etiqueta: la habana

Andrés Batista, la caricatura mueve conciencias

Andrés Batista Valdés es un humorista a quien el periodismo y la literatura le deben tiempo y espacio aun. Resulta que la obra de este hombre pequeño de estatura pero grande en su dimensión artística, ha roto las fronteras de Contramaestre y desafía al futuro.

En ocasión de ser multipremiado en el transcurso del Primer Salón Nacional de Humorismo Gráfico “Sonría Compay”, promovido por el Centro Provincial de las Artes Plásticas, desarrollamos esta conversación que muestra una humildad personal sin precedentes, pero al mismo tiempo un claro concepto de quien no le teme a las barreras y desafía los esquemas, como para hacer estremecer a quienes sientan cátedra actualmente en el difícil oficio de hacer reír y pensar a través del humor.

Periodista: ¿Qué presentó Andrés en este salón nacional que le propició éxitos apropiados a su madurez artística?

Andrés: “Lo primero que debo definir es que lo presentado se ajustó a la coincidencia de pensamiento con otros humoristas consagrados de Santiago de Cuba, Las Tunas, La Habana y otras provincias, en cuanto a la variedad de estilos. En mi caso, el espectro de propuestas siempre ha sido amplio y en cierta medida internacional.

Yo me expreso en mi obra humorística haciendo caricatura lo mismo de un esquimal, de un yihadista, de la Gran Piedra, que de mi patria, en realidad resulta una obra muy abarcadora.

Pero en este caso, tres humoristas presentes en el Salón tratamos de dar una visión popular, de que existiera una especie de conexión, de simbiosis,  de coincidencia entre los tres. Y en este sentido abordamos el humor popular haciendo el esfuerzo de huir del chiste con un alto nivel conceptual.

Obra premiada de Andrés Batista

P: ¿Qué te reportó en el orden artístico la participación y el intercambio en este Salón?

A: “Las temáticas promovidas por el salón; con una curaduría muy buena por cierto; fue de carácter general. En este contexto, obtuve el Premio que otorgó el Fondo de Bienes Culturales de Santiago de Cuba con la obra “Escuchando la Oreja de Van Gogh” y el Gran Premio del Salón”.

P: ¿Y en orden general, qué consideras que le aportó al movimiento de la plástica de Santiago de Cuba este tipo de concertación entre humoristas?

A: “Yo creo que fue un momento y un espacio muy importante. No es un secreto, la caricatura está pasando por un momento en que está muy deteriorada. No existen espacios en que los caricaturistas muestren su obra, ni tampoco donde los profesionales de la caricatura puedan dialogar abiertamente sobre su quehacer, incluso sobre otros problemas, ni tampoco para mostrar la caricatura a todo color.

Existen muy pocas publicaciones que sirvan de plataforma para ello, entre ellos, la revista Bohemia; pero en Santiago de Cuba ninguna revista que conozcamos lo hace.

Realmente la caricatura no está hecha para mostrarse en salones, sino para la publicación, para acompañar, respaldar y mostrar determinados fenómenos sociales desde la prensa.

Pero cuando suceden estos tipos de salones,  como quiera se constituyen en espacios importantes para los que nos manifestamos artísticamente en esta vertiente del humor gráfico.

Por otra parte, creo que el gremio de los caricaturistas está muy disgregado, casi no nos vemos y esta ocasión sirvió para solventar esta carencia.

Sin embargo en Santiago de Cuba existe una nómina amplia de caricaturistas con relevancia nacional.

P: ¿Cómo debieran aprovecharse estos resultados para impulsar la realización de la caricatura en Contramaestre?

A: Es muy complejo… Pero creo que puede convocarse a los jóvenes creadores que sirvan como cantera para iniciar con un evento en el que coincidan. Estuve haciendo un boletín al respecto pero me quedé solo. Es realmente muy complicado porque se ve la caricatura como algo basado solamente en el chiste, en lo costumbrista, pero de lo que se trata es que tenga sentido conceptual sin exagerar porque entonces se hace dibujo. Lo que hace falta es que este arte tenga mucho de sentido.

No se enseña en ninguna escuela a hacer humor,  ni para hacerse caricaturista, esos son inconvenientes. Y es muy complejo porque hay que nacer con ese talento.

P: ¿Cómo consideras que puedes seguir aportando desde tu condición de humorista y desde tu obra en específico?

A: “Bueno, en los últimos tiempos por ejemplo, estamos trabajando en el sitio web de la emisora Radio Grito de Baire. Ahí tenemos un espacio permanente. Quisiera que se publicara más porque considero que lo hecho es insignificante. Quisiera también retomar mi boletín con la ayuda de algunos compañeros; ese en el que era al mismo tiempo me desempeñaba en muchas cosas y hasta mi esposa trabajaba en la corrección de los textos. Pero por ejemplo, me falta un escritor para organizar un boletín con vis cómica”.

P: ¿Crees que la caricatura puede contribuir a resolver algunos de los problemas de Cuba?

A: “No creo que sea la responsable de resolver los problemas. La caricatura es el lenguaje que tiene un artista de la plástica para expresar determinadas inquietudes. Pero estoy convencido de que los problemas que existen actualmente en nuestra sociedad los tenemos que resolver los hombres.

Pero ciertamente si. La caricatura puede contribuir porque utiliza el arma de la imagen, que dice más que mil palabras, y que puede ser apreciada en espacios públicos conde participan y convergen quienes padecen de los problemas y hasta quienes los causan y entonces, desde ese punto de vista, puede ayudar a mover conciencias. Puede, pero no deja de resultar un problema muy complejo”.

Joven de Contramaestre en Congreso Obrero

Henry García Suárez es uno de los jóvenes de Contramaestre que representará al movimiento obrero del municipio en el XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Evento que se efectuará en La Habana, capital del país, en abril de este 2019.

Labora como mecánico integral en el Taller de Servicios Técnicos, Personales y del Hogar. Entidad que integra una de las 13 unidades de Contramaestre con la función de reparar el módulo de equipos electrodomésticos del Programa de Ahorro Energético.

García Suárez es el único delegado del sindicato de Comercio, Gastronomía y los Servicios que tendrá el privilegio de participar en el magno evento obrero. Mérito que fue reconocido por los representantes y trabajadores del sector.

Estímulo por el cual Henry expresó, “para mí es un orgullo representar al sector de nuestro municipio, una tarea que hay que tratar de llevar a cabo lo mejor posible”.

La delegación de Contramaestre que asistirá al evento proletario está integrada por diez delegados. Seleccionados de los diversos sectores económicos, encargados de representar a los más de 24 mil trabajadores agrupados en los 16 sindicatos obreros.

Fidel Castro vistió ropa hecha en Contramaestre

El líder cubano Fidel Castro vistió  ropa hecha en  Contramaestre, durante su viaje en la llamada Caravana de la Libertad hacia La Habana, durante los primeros días del triunfo revolucionario el 1ro. de enero de 1959. La vestimenta fue confeccionada en una humilde sastrería de este municipio del Oriente de Cuba, que respondía al nombre de “Creaciones Pantoja”.

 “Creaciones Pantoja” era una sastrería ubicada en el lateral izquierdo del Hotel Pérez, en Contramaestre, frente a la Carretera Central de Cuba, de oriente a occidente de la isla. Estaba especializada en la confección de artículos para caballeros. Tenía un logo  reconocido y muy bien valorado por la calidad de sus producciones.

El dueño era el señor Osmán Pantoja Jiménez, un hombre que apoyó con recursos a los insurgentes del Movimiento 26 de Julio y que subió a la Sierra Maestra tres veces a tomarle las medidas a Fidel Castro,  coser la ropa, probársela y  entregársela, según los pedidos. Con una de las hijas de Osmán, Rosa María Pantoja, conversó el autor de esta crónica en detalles todo el tema de la ropa para Fidel

El verde olivo para Fidel se cosía de madrugada; acompañaba a Osmán en la faena una operaria de su total confianza de las siete que tenía empleadas. Durante el día, la  tela era enterrada en el patio de la sastrería para evitar sorpresas que pusieran en peligro la vida de los trabajadores, la familia y especialmente de Osmán.

Una de sus hijas, Rosa María, me dijo: “si se rebusca la tierra detrás de la casa que pegaba a la tienda en los bajos del Hotel Pérez, tal vez se encuentren rastros de hilos y pedazos de tela”.

La casa de Osmán era uno de los sitios clandestinos en el cual se recibían todos los martes “unas cajas grandes de medicina y se llevaban a “la Sierra” los miércoles de madrugada, todas las semanas”. Me cuenta Rosa que “un domingo vinieron de La Habana, como 5 o 6 agentes de Batista, a las 5 de la madrugada, y nos sentaron a los cuatro (papi, conmigo en las piernas; mami, con mi hermana en las suyas), y no nos dejaron mover hasta que terminaron, ya de noche. Buscaban las medicinas.

Solo se equivocaron de día. Cuando se fueron, con la casa completamente virada al revés, mi mamá buscó una fotografía de Fidel escondida en el fondo de una gaveta; “no la encontraron, sino, nos hubieran matado”.

Emocionada Rosa María me dice: “Mi vida está entrelazada a esa revolución y mi familia luchó con uñas y dientes. Mis tías iban a Santiago con las peinetas de balas alrededor de las caderas y las faldas anchas encima. Después Batista prohibió el uso de esas faldas y solo se podían usar ajustadas”.

El fervor por Fidel Castro era parte de la vida cotidiana de las familias, la de Osmán no escapó a esa imantación;  según Rosa María “el cubano que no luchó a favor de Fidel, era batistiano. Fidel representó la esperanza de un gobierno justo, que no robara; la esperanza de un pueblo con hambre de justicia”.

En julio de 1961 el Gobierno Revolucionario intervino “Creaciones Pantoja” y congeló las cuentas bancarias de la familia;  no obstante permanecieron en la isla por seis años, hasta que comprenden que no pueden vivir más en su tierra natal; no aceptaron los nuevos cambios; y decidieron irse a la emigración.

La familia se fue de Contramaestre el 1ro. de septiembre de 1967. Al partir, Osmán tenía cuarenta y tres años y su esposa Aida Dieguez Tamayo, 40; los acogió Puerto Rico; “el hermano mayor de mi papá, me cuenta Rosa, vivía allá y nos reclamó”.

Por nueve años estuvieron en tierras borinqueñas. Allí se enteraron de la muerte en combate de su primo hermano, Orlando Pantoja Tamayo: “Fue un día negro para todos; lo lloramos entre primos. Era difícil saber que lo habían matado así; alguien tan amado por la familia”. Luego se mudaron a Miami, Estados Unidos, en 1976, país donde  falleció Osmán el 6 de abril de 2014.

Al terminar nuestra conversación, Rosa me dijo emocionada: “Muy pocas personas saben que la ropa usada por Fidel Castro en la Sierra Maestra y con la que entró vestido a La Habana, como parte de la Caravana de la Victoria, fue cosida por mi papá Osmán Pantoja Jiménez, un hombre de Maffo,  principal impulsor de “Creaciones Pantoja” en Contramaestre, una sastrería de fama nacional”.

Carlos Manuel de Céspedes en París

Carlos Manuel de Céspedes y su esposa llegaron a París el 1 de diciembre de 1841, procedentes de Bayamo, una de esas ciudades cubanas donde se disfruta de una vida cultural intensa. El patriota tiene fama de poeta, orador, amante de la buena música y un conocedor profundo de la historia y la literatura universal.

El matrimonio se estableció en una residencia frente al río Sena. Sus primeros amigos fueron el poeta Charles Baudelaire y el músico Richard Wagner. Gracias al primero de ellos, ganaron la amistad del escritor francés más importante del momento: Honoré de Balzac.

Luego de unos meses en la vivienda, Carlos Manuel de Céspedes y su esposa se trasladaron a la Rue Jacob donde fijaron residencia definitiva en París. Allí conoció a Federico Chopin, un virtuoso del piano, autor de las mazurcas, las famosas polonesas y su serie Nocturnos.

Muy pocas personas saben, que Carlos Manuel de Céspedes, representó como abogado a Chopin, en un pleito contra la revista The Musical World, que acusó al polaco de plagio. Céspedes ganó el juicio y con los honorarios recibidos, ayudó a la renovación de una de las iglesias más famosas de París, “Saint Eustache”.

El sueño de Céspedes fue traer al Teatro Tacón, en La Habana, a Federico Chopin. Este último accedió, pues estaba convencido que el clima de Cuba sería bueno para sus maltrechos pulmones, sin embargo, su deteriorada salud se lo impidió, falleció a las 2 de la madrugada del 17 de octubre de 1849 a la edad de 39 años.

El piano Pleyel destinado para la visita de Chopin, sí llegó a tocarse en el Teatro Tacón, por el principal ejecutor de sus obras, el cubano residente en París, Julián Fontana.

Tener la música de Chopin en Cuba, fue uno de los grandes aciertos de Carlos Manuel de Céspedes.

El Salvador se opone al bloqueo contra Cuba

El gobierno de la República de El Salvador se opone al bloqueo contra Cuba, transmitió en medio de sus mensajes de saludo al pueblo cubano el Presidente de esa nación centroamericana al llegar hoy a La Habana.

Salvador Sánchez Cerén, presidente de la República de El Salvador, transmitió un saludo al pueblo cubano y  valoró positivamente el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre las dos  naciones.

Presidente salvadoreño se opone firmemente al Bloqueo contra Cuba

Sánchez Cerén se pronunció firmemente en contra del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba durante casi sesenta años por Estados Unidos y ofreció el apoyo de su país.

Desde Contramaestre, en el Oriente de la isla, el artista plástico Andrés Batista Valdés (Andy) ofrece trazos e imágenes  sobre las maneras diversas en que el pueblo cubano sufre los daños del bloqueo.

Batista Valdés es un destacado caricaturista y diseñador gráfico que reside en la ciudad de Contramaestre desde el 19 de Julio de 1976.

Es miembro de la Asociación Hermanos Saiz y participa sistemáticamente en las Bienales del Humor Gráfico de San Antonio de los Baños, Cuba.

En el año 2008 ingresó en la Asociación de Comunicadores Sociales en la sección de diseño gráfico donde; en coordinación con el gobierno del municipio de Contramaestre; ha realizado varios proyectos de ambientación en pos de un entorno citadino más agradable.

Se integró a la realización de murales en la Sala de Fisioterapia del Hospital General “Orlando Pantoja Tamayo” de Contramaestre con motivos infantiles, para propiciar un mejor tratamiento a los niños minusválidos, como parte del proyecto “Duende de Colores”

Participó en la XIV Bienal del Humor en el municipio San Antonio de los Baños, compartiendo espacio con obras de artistas de diferentes latitudes y obteniendo  mención en la categoría de “Historietas”.