Las Madres, siempre presentes en nuestras vidas

Las Madres están siempre presentes en nuestras vidas

Desde la gestación hasta los primeros pasos; en la fiebre y en el cumpleaños; en la pañoleta azul, en la graduación de la universidad, en el amor, en los amigos, en el primer trabajo: mamá siempre está ahí. No es una espectadora que se limita a mirar en la distancia; ella es el impulso, la consejera, la que aplaude, la que previene. Mamá ocupa un lugar imprescindible.

“Mamá” es un vocablo simple, pero encierra el cariño más genuino y desinteresado que haya conocido la humanidad. Es un sinónimo de amor, otra palabra de cuatro letras. Lleva consigo la responsabilidad de la crianza, el cuidado continuo, la educación…una labor a veces cansada, pero digna de reconocimiento y respeto. De ese esfuerzo se benefician las familias y muchas dinámicas sociales.

No habrá gesto o expresión que logre compensar su sacrificio. En sus palabras de afecto, en sus enseñanzas, en su mirada tierna y firme a la vez, encuentra la infancia un refugio seguro. No es de extrañar que sea “mamá” una de las primeras palabras que pronuncian los pequeños cuando empiezan a descubrir el mundo.

Ciertamente, no existe una única fórmula para ejercer eso que llamamos maternidad, pues cada vida es diferente, pero ¿no son comunes la abnegación y el sacrificio? ¿No es la madre ese gran pilar de nuestra existencia? Y en medio de tanto amor, ¿qué se puede dar a cambio? ¿Dinero, regalos? Esos, aunque merecidos, no son suficientes. A las madres debemos la eterna gratitud, obediencia. Debemos los valores y hasta la forma de pensar.

Madre no es solo ese ser que nos mantuvo con vida, es la principal responsable de haber escogido el camino que nos transformó en lo que somos hoy. A todas ellas llegue el amor diariamente, pero en este segundo domingo de mayo, su día especial, sepan que en sus manos descansan la historia y el futuro. Felicidades, mamá.

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Yadila Mesa Chacón

Acerca de Yadila Mesa Chacón

Estudiante de periodismo

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