Niños y jóvenes cubanos tienen en el mes de abril un periodo de entusiasmo y conmemoración. Se trata del aniversario de creación de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), el 4 de abril de 1961 y 1962, respectivamente.
La organización que agrupa a niños y adolescentes nació como Organización de Pioneros de Cuba; su denominación actual fue acordada en el Tercer Congreso de la UJC, en el año 1977. No es casualidad que evoque al héroe nacional de Cuba, pues este, desde su pluma, hizo evidente su interés por la niñez, incitando al estudio, la curiosidad y el respeto, valores que aún en la actualidad se persiguen con los más pequeños. Constituye un espacio de aprendizaje y recreación para los pioneros, que se materializa con un gran número de actividades.
Por su parte, la UJC constituye el resultado de un proceso de unidad del movimiento juvenil cubano, y el desarrollo hacia formas superiores de organización de las antes Asociaciones de Jóvenes Rebeldes. Se trata de la organización política de vanguardia de la juventud cubana y la principal cantera para el ingreso a las filas del Partido Comunista de Cuba.
Bajo su dirección, la juventud se involucra en tareas productivas y culturales en distintas comunidades. Es de esta forma que las nuevas generaciones se acercan a la vida política de la nación y ven representados sus intereses. De hecho, la UJC mantiene relaciones con alrededor de 200 organizaciones de diferentes geografías, y está afiliada a la Federación Mundial de Juventudes Democráticas, según datos ofrecidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
Ambas organizaciones, desde enfoques particulares, apuestan por el trabajo activo con niños, adolescentes y jóvenes, que son la garantía de la continuidad del proceso revolucionario en el país. En este mes de abril, un nuevo aniversario de su fundación, el reto radica en la construcción de espacios cada vez más parecidos a la juventud y niñez de los tiempos actuales, donde se vele por su desarrollo e integridad. Desde pequeños pioneros hasta militantes, cada miembro de la OPJM y la UJC lleva consigo la esperanza y el futuro de Cuba.

