Los círculos infantiles arriban este 10 de abril al aniversario número 65 de su creación. Esta es una iniciatina de la irrepetible Vilma Espín, impulsada luego por el Líder Histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz. En sus inicios, estos centros tenían el fin de apoyar a las madres trabajadoras, para un mayor desempeño laboral, pero hoy, además de ese beneficio, los círculos infantiles ofrecen influencias educativas para los más pequeños.
Los primeros centros de este tipo en el país fueron inaugurados en La Habana: Camilo Cienfuegos, Ciro Frías y Fulgencio Oroz. Más tarde, se extendieron por todo el país, y miles de madres contaron con tan importante servicio de cuidado de los menores.
Actualmente, los círculos infantiles forman parte de la cotidianidad de las familias cubanas, y aún en medio de un panorama económico complejo, marcado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos hacia la nación, se trabaja por el bienestar de los infantes.
A su disposición se encuentra tanto el personal docente, encargado de actividades programadas por año de vida para el desarrollo cognitivo, como del no docente, que apoya estas tareas de manera ininterrunpida. Es, por tanto, cada círculo infantil, garantía del aprendizaje de los niños y niñas, un espacio de socialización, y la primera etapa de su formación como individuos.
En Cuba, estas instituciones educativas constituyen una prioridad, pues acogen al futuro de todo el país. Este 10 de abril invita a reflexionar en la importancia de cada círculo infantil, y el gran logro que supuso su creación, especialmente para la mujer. En una sociedad que aún deposita la mayor parte de los roles de crianza y cuidado en las féminas, estos centros suponen un alivio de la carga doméstica, y permiten su participación activa en tareas productivas y remuneradas económicamente.
Es así como dichas instituciones educativas favorecen no solo a los infantes, sino también a la mujer trabajadora, cada vez más presente en la sociedad, y a la familia de manera general. Con premisas como esta, la vida de mujeres y niños se dignifica, a la vez que se contribuye a su porvenir.

