Bajo la lluvia y en total oscuridad comenzó su travesía el yate Granma, desde Tuxpan, en México, hacia Cuba, el 25 de noviembre de 1956. Era necesario pasar inadvertidos ante el faro y la marina mexicana.
Los vientos y el fuerte oleaje provocaron el vaivén de la embarcación, mareos y vómitos de algunos de sus tripulantes.
Ya alejados de las costas mexicanas, en la intensidad de la noche, se entonaron las notas del Himno Nacional y la Marcha del 26 de Julio; melodías que enaltecían los ánimos en medio del mal tiempo.
Siete días después, en un punto cercano a playa Las Coloradas se produce el desembarco del Granma.
Please follow and like us:
