Radio Grito de Baire
Contramaestre en la huelga del 9 de Abril

Contramaestre en la huelga del 9 de Abril

Contramaestre tenía la gran misión de desarrollar la efervescencia revolucionaria necesaria previa a la huelga del 9 de Abril. Y se planificó la toma del pueblo de Baire para el 5 de abril. De modo que las milicias rurales que radicaban en La Ratonera reciben la orden de alzamiento para el 21 de marzo y se dirigieron a la Sierra de Matías, donde prepararon toda la metodología que utilizarían para tomar el pueblo de Baire.

Bajaron en pleno día, a las 5 de la tarde, y se produjo así el día 5 de abril el combate por la liberación de Baire, en el que mueren 4 integrantes de los insurrectos entre los que sobresale el temerario Nesbaldo García Funes, que era el jefe de acción y sabotaje de Baire.

Este ataque a Baire es el hecho más trascendente que se produce previo a la huelga. Sin embargo, a partir de ese día se activan los comités del Movimiento 26 de Julio, entre los que se destaca el Comité de Ventas de Casanova, que fue el que más recursos aportó para la huelga.

Otro frente con importante papel en la huelga fue Resistencia Cívica, que tenía un centro en Baire, dirigido por Pucha Barruecas Llópiz, y otro en la Academia Riegil de los hermanos Fabra. Este frente aglutinaba a procesionales, médicos, trabajadores de farmacia, quienes aportaron muchos recursos para apoyar al huelga.

En Contramaestre, el paso de la línea férrea fue es centro de la huelga y e logró paralizar la vida económica del territorio, y se produjo un alzamiento masivo hacia la Sierra Maestra, alrededor de 400 personas se fueron hacia las montañas, aunque muchos tuvieron que regresar porque no había condiciones logística y se solicitan a Contramaestre 50 nuevas incorporaciones al Ejército Rebelde.

El máximo jefe de los acontecimientos de de la huelga del 9 de Abril de 1958 en Contramaestre fue Rigoberto García Fernández, quien falleció, con los grados de General de Cuerpo de Ejército, el 23 de septiembre de 2019 en La Habana, a los 88 años de edad.

La tiranía desató una feroz persecución contra los revolucionarios, algunos de los cuales fueron asesinados y otros murieron en diversos combates en todo el territorio nacional. Más de 120 cuadros perdieron las fuerzas insurrectas en ese mes de abril.

La huelga del 9 de Abril de 1958, encaminada debilitar al régimen de Fulgencio Batista hasta hacerlo caer, no alcanzó su objetivo al fracasar el intento de paralizar al todo el país por falta de organización, la forma sorpresiva de la convocatoria, la falta de material bélico indispensable y medios de comunicación; ni se le otorgó a los obreros el papel protagónico señalado por Fidel.

Esta derrota de las fuerzas revolucionarias condujo a una reunión de los altos dirigentes en Altos de Mompié, en la Sierra Maestra, donde se decidió por unanimidad otorgar el mando único Fidel Castro Ruz para continuar la guerra necesaria contra la tiranía de Batista.

Los mártires de la huelga del 9 de Abril de 1958 dejaron un legado para las nuevas generaciones que disfrutamos de la libertad por la cual ofrendaron sus vidas y que nunca vieron. Derramaron sangre por conquistar la libertad de Cuba, que hoy defendemos al precio que sea necesario ante los enemigos internos y externos.

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