INSMET; Instituto Nacional de Meteorología, relevo generacional y gestión de la ciencia y la tecnología

INSMET; Instituto Nacional de Meteorología, relevo generacional y gestión de la ciencia y la tecnología

Cada vez que pienso en el tema de la continuidad histórica, tantas veces citado y debatido, viene a mi mente esta institución: Instituto Nacional de Meteorología de Cuba, el INSMET. En más de una ocasión me he propuesto escribir sobre su efectivo y ejemplar desempeño, pero por una razón u otra, se queda para después. Pero ante cada nuevo evento hidrometeorológico, se activa nuevamente mi deuda. Ahora no quedará para después.

Como la continuidad es un tema muy amplio, me centraré en lo relativo al relevo generacional y a la gestión de la Ciencia y la Tecnología. Sé que hay otros importantes vectores en tan complejo sistema.

Si en algo no soy atinado o preciso, ya algunos de ustedes se encargaran de rectificarme.

En Octubre de 1965 y por resolución del Ministro de las FAR, el Observatorio Nacional perteneciente a la Marina de Guerra Revolucionaria pasó a la Academia de Ciencias de Cuba. Poco después el doctor Antonio Núñez Jiménez, presidente de la ACC, dictó la resolución correspondiente mediante la cual surgió el Instituto de Meteorología (INSMET), y se nombró al doctor Mario Rodríguez Ramírez director.

Una de las primeras tareas asumidas por este eminente científico cubano fue la creación de la Escuela de Meteorología, forja de las primeras generaciones de especialistas graduados en el país.

Es justo decir que el INSMET, no se dedica solamente a la predicción meteorológica y climática, especialmente de los fenómenos que constituyen un peligro para la vida humana, los bienes materiales y la economía nacional.

EL INSMET también se dedica a investigar y trabajar entre otras especialidades, para lo que cuenta con los siguientes Centros: Clima; Pronósticos; Física de la Atmósfera; Química de la Atmósfera; Instrumentos y Métodos de Observación; Radares; Informática y Comunicaciones; Meteorología Agrícola y Meteorología Marina.

Los habituales partes diarios sobre el estado del tiempo; y la ingente labor en la temporada de ciclones tropicales, propician una marcada visibilidad. Y si nos amenaza algunos de estos, el protagonismo se eleva y a todos nos interesa saber lo que se pronostica.

Lo más cotidiano es pronosticar el tiempo a corto plazo, pero lo de mayor relevancia es pronosticar la evolución de los eventos hidrometeorológicos, su trayectoria, la intensidad de los vientos y las lluvias, la penetración del mar en zonas costeras, etc.

El Centro de Pronóstico Meteorológico del INSMET, perteneciente a la Agencia de Medio Ambiente adscripta al CITMA, hace un uso intensivo de la Ciencia y la Tecnología, y su desempeño dependerá en primer orden de la competencia de sus investigadores, especialistas y técnicos. Es obvio que la logística asociada es indispensable.

Cuando estaba en tercer año de mi carrera (1969) en la entonces Escuela de Matemática de la Universidad de La Habana, tomé conciencia de la importancia de la Matemática en la Meteorología. Admiré a compañeros de estudios, que se dedicaron a trabajar en varios de los problemas científicos de la meteorología, que necesitaban de la estadística descriptiva y de la inferencial, y de la elaboración de modelos matemáticos que contribuyeran a la predicción de la evolución de fenómenos hidrometeorológicos, de tanta importancia en la vida de las personas y de los recursos tangibles e intangibles del país.

Entonces, el desarrollo de la computación y las telecomunicaciones eran incipientes.

Luego en mi vida profesional como dirigente en el campo de los Sistemas Automatizados y las Técnicas de Computación, viajando por todo el país, conocí de las investigaciones y los desarrollos en varias provincias, y en especial me impresionó un grupo de licenciados y de ingenieros camagüeyanos de muy alto nivel que trabajaban en el campo de la meteorología en colaboración con expertos de la entonces URSS.

En esas investigaciones, la Matemática, la Física, la Computación y las Telecomunicaciones entraron en sinergia.

Lo ciclones tropicales forman parte de la historia de Cuba, es casi imposible encontrar a un cubano, que no se haya relacionado con una tormenta tropical, un ciclón o un huracán.

A diferencia de una epidemia sanitaria, en un ciclón se pueden hacer pronósticos basado en la observación o la medición de variables físicas. En este caso el comportamiento humano es clave para prevenir y mitigar los daños, pero no para originar cambios significativos en las características del fenómeno y su evolución.

Como sucede en otras muchas disciplinas científicas involucradas en fenómenos de impacto social, se visibiliza a quienes comunican resultados o pronósticos, y muchas veces quedan sin divulgar a los que estando en la retaguardia, juegan un rol de suma importancia.

El meteorólogo que informa el estado del tiempo diario, o la evolución de un ciclón, es quien le da cara y comparte conocimientos con el televidente, radioyente o al cibernavegante.

En nuestro país existe una Escuela de Meteorología; se observa una colaboración maravillosa entre los veteranos sabios por viejos y por sabios, con los jóvenes impetuosos y curiosos, con infinito afán por aprender. No se trata de una lucha generacional. El joven científico ha de aprovechar al máximo la sabiduría y la experiencia del científico consagrado. El científico consagrado ha de sentirse feliz, cuando uno de sus discípulos lo supera.

Si hacemos una retrospectiva basados en los meteorólogos que aparecen en la pequeña pantalla, que llega a casi todo los hogares cubanos, podemos observar cómo se va evidenciando un relevo generacional consistente y armonioso.

Recordemos el debut, hace algunos años de Yinelys Bermúdez o de Ailyn Justiz, con el lógico nerviosismo frente a la televisión en vivo, y vemos ahora con la la maestría con la que se desenvuelven en forma y contenido.

Cuando el Dr. C. José Rubiera, en una ocasión ciclónica no pudo estar para liderar el trabajo, ahí estuvieron los ya consagrados Miguel Angel y Miriam Teresita, pero también se destacó un joven valor: Elier Pila.

Cómo olvidar a dos de los que ya no están entre nosotros: Armando Lima-con sus expresiones populares “con mucho afecto los saludo”, y “les deseo lo mejor”-; y Gisell Aguilar, con su tenacidad y estoicismo en momentos duros de su salud quebrantada.

Pero como ya dije se trata de un sistema y de la participación de otros científicos, tecnólogos, técnicos y obreros.

Viendo ayer en la TV el reportaje de Lisandra Sexto, en el Centro de Pronóstico, le vimos el rostro a un joven profesional que detrás de las cámaras hace una labor indispensable en la recopilación, interpretación y exposición de información.

Los que trabajan en la Estaciones y los Radares que cubren todo el país, son también héroes, muchas veces anónimos.

En una visita de trabajo hace 10 años, a la Isla de la Juventud, tuve el honor de conocer a un trabajador del Radar de esa localidad, llamado Juan Carlos, al que le apodaban “el cazador de huracanes”. Los equipos y los programas de computadora lo ayudaban bastante, pero aquel cazador era capaz de hacer interpretaciones tan creativas que se podía pensar que era propietario de la llamada Inteligencia Artificial, que entonces no tenía el auge que ahora tiene.

Es un acto de justicia mencionar el papel de Fidel, en la remodelación y el apoyo logístico del Centro de Pronóstico, cuando supo de su obsolescencia tecnológica, y algunas carencias materiales. El Dr. C. Rubiera supo aprovechar la oportunidad de los intercambio con Fidel, pero no hubiera sido suficiente la modernización tecnológica, la automatización de los Radares, la compra o desarrollo nacional de software especializado, si no se hubiera invertido en la formación técnica y universitaria, en la formación profesional y académica de posgrado.

En este relevo generacional y gestión efectiva científico-tecnológica; no se puede obviar los valores morales y éticos que están presentes en los trabajadores del INSMET.

Estoy seguro que la inmensa mayoría de los cubanos, nos sentimos orgullosos y confiados por la profesionalidad, la consagración y la superación constante de los trabajadores del Centro de Pronóstico que dirige la Dra. C, Miriam Teresita Llanes, de los de los demás Centros y de la Dirección General del INSMET.
Hemos sido testigos de las certeras intervenciones del Dr. C. Celso Pazos Alberdi, Director General del INSMET en diferentes programas televisivos. Para él nuestro reconocimiento y deseo de éxitos, en unión de los trabajadores de todo el país.

Tomado de Cubadebate

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial