Archivo de la categoría: Deportes

Omara Durand sigue haciendo historia: ¡Oro en 100 metros planos!

Como un bólido cruzó la meta la santiaguera Omara Durand de la mano de su guía Yuniol Kindelán en la final de los 100 metros planos categoría T12 de estos juegos múltiples, para reeditar su corona de Río de Janeiro en esta distancia, colgarse en el pecho su segunda medalla dorada en esta cita estival, y la séptima en su tremendo historial paralímpico.

La santiaguera de 29 años, tres veces monarca mundial en esta distancia y recordista del orbe, corrió contra sus propias marcas y detuvo los relojes en 11.49 segundos para dejar atrás a la ucraniana Oksana Boturchuk (12.03) y a la china Yanfen Liang (12.51), estampando su mejor tiempo de la temporada.    .

De esta manera la delegación cubana que participa en estos decimosextos Juegos Paralímpicos se colocó en la posición 33 con una pequeña cosecha de tres medallas de oro, una de plata, y una de bronce.

Omara saldrá nuevamente a la pista del Estadio Olímpico de Tokio este viernes cerca de las 7.00 am (hora de Cuba) en uno de los tres heats clasificatorios del doble hectómetro, distancia donde también es la gran favorita y donde buscará mantener su invicto que ya se extiende a una década.

En otras actuaciones de los cubanos en la jornada, el tritón Lorenzo Pérez concluyó en el puesto ocho en la gran final de los 400 metros estilo libre de la categoría S6 con un crono de 5:30.42 minutos y se fue sin medallas por primera vez después de subir al podio en las dos ediciones anteriores de estos juegos

El experimentado atleta de 35 años logró medalla de plata y bronce en los 50 y 100 metros en la cita de Londres 2012, una dorada en el hectómetro en Rio de Janeiro 2016, y otra de bronce en la misma reunión paralímpica en los 400 metros.

El metal preciado se lo llevó el brasileño Henrique Glock, cuarto lugar en Rio de Janeiro (4:54.42), la plata fue para el italiano Antonio Fantini, bicampeón mundial y medallista de oro en los 100 metros en la jornada anterior con récord mundial incluido (4:55.70) y el bronce lo pescó el ruso Viecheslav Lenskii, bronce en el Campeonato Mundial de Londres 2019 (5:04.84).

La tiradora matancera Yenigladys Suárez no pudo lograr el boleto para la final de la prueba de Pistola Mixta a 25 metros de la categoría SH1 (atletas discapacitados que no necesitan soporte de tiro), al no poder ubicarse entre los ocho primeros puestos en la fase de clasificación.

La campeona de los Juegos Paraparalímpicos de Rio de Janeiro en la pistola de aire a 10 metros y ocupante del puesto 15 en esa disciplina hace unos días atrás en esta cita de verano, concluyó con una puntuación final 539 unidades en el puesto 28, en una competición donde participaron un total de nueve mujeres y 22 hombres en representación de 21 países.

En el tiro de precisión la antillana de 33 años alcanzó un puntaje de 272 en sus tres rondas (86, 92, 94) con un average de 9.067 por disparo y 11 dianas perfectas de 30 posibles, para terminar en el lugar 26.

Luego en el tiro rápido computó 267puntos (90,90, 87) para caer dos puestos más abajo en el listado general, aunque acertó 12 veces en el centro del blanco.

A pesar de no lograr sus objetivos al no poder clasificarse para la final en ninguna de las dos disciplinas en las que tuvo acción, esta pistolera debutante en estas lides cayó peleando y dejó su estirpe de luchadora flotando en el aire del campo de tiro de Asaka, por lo que merece nuestro respeto y nuestro aplauso eterno.

El ciclista habanero Damián López le dijo adiós a sus terceros Juegos Paralímpicos con su participación en la carrera de ruta categoría C1-3, donde concluyó en la posición 35 entre 39 competidores.

El circuito de la Autopista Internacional de Fuji fue testigo del pedaleo de este guerrero sobre ruedas de 44 años marcado con el número 314, que lleva una vida entera por las carreteras del mundo llevando el mensaje de la perseverancia y el sacrificio por encima de las adversidades y las limitantes propias de su discapacidad física.

Amputado de sus antebrazos alcanzó en esta disciplina el lugar 12 en la cita de Londres y el 17 en Rio de Janeiro en la categoría C4, y luego de un accidente hace tres años donde perdió su pierna derecha, se levantó del asfalto como un héroe mitológico para lograr un décimo puesto en el Campeonato Mundial de este año en Portugal, para darle una lección a los seres humanos que se rinden ante la primera piedra que encuentran en el camino.

Basta conocer su historia para dejar de preocuparnos por medallas y lugares, Damián López Alfonso es un campeón probado en la carretera de la vida, y lo ha demostrado con creces una vez más.

La medalla de oro al completar el circuito de 79.2 km la ganó el británico Benjamín Watson (2:04.23), la plata fue para su coterráneo Finlay Graham (2:05.43), y el bronce se lo llevó el francés Alexandre Leaute (2:11.06).

Cerrando la jornada para la delegación antillana, Ulicer Aguilera se ubicó cuarto en la final del lanzamiento de la jabalina categoría F13 (videntes con campo visual entre cinco y 20 grados) con un disparo de 59.89 metros que logró en su quinto intento, para mejorar su marca personal e implantar un nuevo récord para el continente americano.

El natural de Banes de 31 años, medallista dorado de los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019 y cuarto lugar en el Campeonato Mundial de Dubai de ese mismo año, se mantuvo todo el tiempo olfateando el podio pero a pesar de protagonizar la mejor competencia de su vida, no lo pudo alcanzar.

El británico Daniel Pembroke logró la corona con récord olímpico de 69.52 m, el iraní Alí Pirouj dio la sorpresa con un tiro de 64.30 m en su último envío para llevarse la plata (mejor marca personal), y el español Héctor Cabrera, recordista mundial de la categoría F12, lanzó el implemento hasta los 61.13 m para alcanzar el bronce.

Tomado de Cubadebate

Inauguran gimnasio biosaludable en Contramaestre

Como parte de las acciones en tributo al aniversario 68 de los Asaltos a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el municipio de Contramaestre se inauguró un gimnasio biosaludable en el Reparto 30 de Diciembre.
La instalación constituye un reclamo de los habitantes de esta zona para desarrollar la práctica del deporte y actividades de rehabilitación al aire libre con un equipamiento de 16 aparatos para ejercicios físicos.

Corredora cubana Durand admite su alegría por nuevo cetro paralímpico

Tokio, 31 ago (Prensa Latina) La estrella cubana del atletismo mundial Omara Durand expresó hoy su alegría al ganar su sexta corona en Juegos Paralímpicos al triunfar en la final de los 400 metros, categoría T12, para deportistas con problemas profundos de visión.

Estaba muy nerviosa antes de la competición, pero después de terminar la carrera, estoy muy satisfecha, afirmó la velocista, de 29 años e invicta desde el 2011, tras conseguir la victoria.

Durand ganó la carrera con tiempo de 52.58 segundos, aunque no pudo romper su propio récord mundial implantado en Río de Janeiro en septiembre de 2016 y mañana tendrá la oportunidad de volver a la pista en la clasificatoria y la semifinal de los 100 metros.

Es muy normal (sentirse nerviosa) cada vez que se compite. Siempre estoy pensando en cómo ganar, y en mantener un sentimiento positivo, reconoció.

Durand, segunda medalla de oro

La antillana le regaló a la mayor de las Antillas su segunda medalla de oro de la lid japonesa, tras el triunfo este martes del saltador de largo Robiel Yankiel Sol en la clase T46, para los atletas que tienen un movimiento limitado de un brazo de un grado bajo a un grado moderado o la ausencia de extremidades.

Según la gacela caribeña, ella y su guía Yuniol Kindelán no tuvieron el tiempo necesario de descanso entre la carrera semifinal y la final, pero confiaban en la planificación realizada por su entrenadora Miriam Ferrer para triunfar una vez más.

Durand arrancó la final desde la punta y con su gran fuerza no le dio ninguna opción a sus rivales, encabezada por la ucraniana Oksana Boturchuk, plata con registro de 55.33, y la venezolana Alejandra Paola Pérez, bronce (57.06).

La antillana se convirtió en la deportista de su país con más cantidad de coronas en las Paralimpiadas al superar a la también velocista Yunidis Castillo.

De acuerdo con su criterio, esa hazaña la obliga a un mayor compromiso en el deporte para realizar buenas carreras y conseguir más triunfos en aras de poner el nombre de Cuba muy alto.

La estelar corredora dedicó de manera especial la presea a su entrenador Manuel López, falleció la semana pasada y reiteró su agradecimiento al pueblo cubano y al gobierno de la isla, por el apoyo recibido para poder concretar sus sueños.

Además recordó el trabajo diario y esfuerzo de Ferrer para enfrentar todos los problemas cotidianos y poder encaminarla a más éxitos en la arena internacional.

(Tomado de PL)

Cuba debutará en Paralímpicos de Tokio el 26 de agosto

La ciclista Damián López, la pesista Leidy Rodríguez y el tenimesista Yunier Fernández serán los primeros en competir por la delegación cubana en los XVI Juegos Paralímpicos que serán inaugurados el martes 24 de agosto en el nuevo estadio olímpico de esta capital.

El debut de la Isla en estos Paralímpicos se producirá el 26 de agosto con dos opciones de medallas a través de López y Rodríguez, mientras que Fernández intentará avanzar en su organigrama.

De 37 años de edad, la forzuda buscará superar su actuación de Río de Janeiro 2016, cuando quedó en sexta posición.

«Esta vez me siento mejor preparada y con más experiencia. Trabajaré para subir al podio», señaló a JIT la campeona de los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015 y Lima 2019.

Atleta de la categoría integrada 41-45 kg, Leidy deberá levantar más de 75 kilogramos para estar en la discusión de preseas en el Foro Internacional de Tokio, ubicado en el corazón financiero de esta urbe.

Damián estará en los 3 mil metros persecución a partir de las 11 horas (local), y de pasar a la final buscaría el podio sobre las 15 horas.

Clasificado C1, López también estará en los mil metros contrarreloj de la pista el día 27 de agosto, y en las pruebas de carretera (contrarreloj y ruta) en las jornadas del 31 de agosto y el 2 de septiembre, respectivamente.

La representación cubana es estos Juegos Paralímpicos está integrada por 16 deportistas y la lidera la pentacampeona de la velocidad Omara Durand Elías (T 12).

Ella debe estar en las finales de los 400, 100 y 200 metros en las jornadas del 31 de agosto, 2 y 4 de septiembre, respectivamente.

Un total de 4 mil 400 paratletas buscarán el podio paralímpico en 539 pruebas, 272 para hombres, 227 para féminas y 40 mixtas.
Tokio organiza la máxima cita para personas con discapacidades por segunda ocasión en la historia, pues fue anfitriona en 1964. Esta vez tiene un gran adversario delante, la covid-19, que ha cobrado miles de vidas en el planeta.

Tomado de RHC

Katherin Nuevo y Yarisleidis Cirilo: sin medallas pero muy cerca de la gloria olímpica

Finalmente las canoas cubanas no pudieron acceder al podio, pero sin dudas auguran un futuro brillante para esta disciplina. Katherin Nuevo y Yarisleidis Cirilo finalizaron sextas con tiempo de 2:01.623, mejorando el crono de las semifinales. La prueba fue dominada por la dupla china, que impuso mejor tiempo olímpico de 1:55.495. Ucrania y Canadá completaron el podio.

Aunque en esta ocasión tuvo buena arrancada, Fernando Dayán Jorge finalizó séptimo en 4:13.918 minutos. El cubano se mantuvo rezagado todo el tramo, pasando los distintos puntos de último. No obstante, su participación en Tokio-2020 quedará en la memoria de Cuba como una de las grandes alegrías.

Por otro lado, José Ramón Pelier dominó la final B de principio a fin y completó la distancia en 4:02.915 minutos.

El brasileño Isaquias Queiroz conquistó la corona olímpica del C1-1000m (4:04.408) que le había sido esquiva en Río 2016. El chino Hao Liu obtuvo la medalla de plata y Serghei Tarnovschi, de Moldavia, el bronce.

Temas relacionados:

Se cortó la inspiración en la pista y en el colchón de la lucha

Nuevo-Cirilo y Fernando Dayán a finales A del canotaje

Te amo, Cuba(+ Video)

Vázquez no avanzó en el repechaje de la lucha femenina

La tercera fue la vencida para Salas

Julio César la Cruz: Vencimos aquí y venceremos también en Cuba a la COVID-19 (+Video)

TOKIO.-«Yo tenía que ser el primero, soy el capitán de mi equipo», dijo Julio César la Cruz tras conquistar en esta ciudad su segundo título olímpico y convertirse en el onceno boxeador cubano con esa hazaña, y en el cuarto desde los Juegos de Londres-2012 hasta hoy.

En la gran final de los 91 kilogramos, el camagüeyano hizo un combate muy inteligente frente al campeón mundial Muslin Gadzhimagomedov, quien no pudo descifrar un plan que incluyó boxear desde afuera, ganarle en el trabajo de la distancia para entrar, golpear con efectividad y exigirle físicamente a un hombre de 1,93 metros, a quien se le vio incómodo ante el cubano.

«Esa fue la estrategia: no dejarle un momento tranquilo, demandarle intensidad sobre el ring, de manera que se fuera degastando y poder entonces colocar mis puños. Sí, llegué aquí con solo dos peleas en los 91, pero con la misma intención y compromiso», expresó La Cruz.

«No fue fácil, se trataba del púgil que dominó todo el ciclo en la división, primero del ranking, ganador del mundial, por eso había que ir asalto a asalto, haciendo lo que en cada momento demandaba el combate. Se hizo como se planeó por los entrenadores y salió el resultado que esperábamos».

—¿Estarías a París-2024 a buscar la tercera?

—Yo creo que como estoy ahora no hay problemas con llegar. Incluso, con el permiso de mi amigo Mijaín, si él no fuera, quisiera tener en mis brazos nuestra bandera, esa por la que los boxeadores hemos puesto y seguiremos poniendo el corazón. Claro, el domingo cierra Andy Cruz y será con broche de oro.

«Esta es una victoria muy importante para mí, por lo que representa el estreno en este peso, porque mi mamá estaba preocupada. Ella es la razón de mis lauros. No podía fallarle. Tampoco podía dejar de cumplirle a quienes me siguen, a mi pueblo», dijo el agramontino.

Confesó que cuando sube al ring lo hace con todas esas buenas personas juntas, y develó que siente que le hablan, que lo apoyan en cada entrada o esquiva sobre el cuadrilátero.

«Yo sé que la gente se preocupa por la nueva división, y la verdad es que todos mis rivales son más grandes que yo y más fuertes que yo, pero siempre son las fuerzas de la inteligencia las que vencen», afirmó.

A propósito de esas diferencias y sus resultados, quiso hacer dos reconocimientos especiales, uno de ellos al profesor Raúl Fernández, a quien lo llamó gran maestro.

«Me mandó un mensaje temprano para decirme que trabajara inteligentemente, que lo que se hace bien con la cabeza lleva más fuerza en los puños. Él fue quien me puso en este camino, el que me enseñó a andar en él», reveló, y agregó que «el otro reconocimiento que quiero hacer en este instante tan significativo para mí es para el padre del boxeo en nuestro país, Alcides Sagarra Caron, sin sus enseñanzas y sabiduría no hubiéramos llegado tan lejos. A él le dedico esta medalla de oro».

Con su triunfo, Julio César la Cruz le dio un impulso más a Cuba en la tabla de medallas, pues del puesto 15, sus puños la ubicaron en la plaza número 13.

«Vamos a disfrutar este título y el de nuestro equipo, y desde ya, junto al festejo prepararnos para París-2024. Vamos de victoria en victoria, porque también venceremos a la COVID-19 en nuestro país y lo haremos también en los próximo Juegos.

Tomado de Granma

Yarisley Silva: Estampas del Sol naciente

Los cubanos comenzamos a ver a Yarisley Silva hace quince años, cuando nadie la conocía y ella sola, a fuerza de empuje y talento, daba los primeros pasos en una disciplina sin tradición y resultados en la Isla. Entonces tenía un rostro de adolescente y cada centímetro agregado a sus marcas parecía una fiesta, un carnaval para aquella muchacha delgada empeñada en triunfar a casi cinco metros del suelo.

Era el inicio de un camino que hoy la trajo a sus cuartos Juegos Olímpicos y a su tercera final en línea. Se dice fácil, pero la historia de Yarisley Silva tiene demasiados capítulos de consagración como para no recordarla solo porque ahora no pudo ir más allá del octavo lugar.

En medio de una temporada accidentada, escasa de competencias, difícil por el aislamiento, Yarita se las arregló para sostenerse entre las mejores del mundo. Lo hizo inicluso durante la clasificación, cuando una lluvia obligó a detener la competencia y obligó a poner el extra de los campeones que ella conoce a la perfección.

A Tokio no llegó con aquella timidez de los primeros años, pero aun conserva la mirada de fuego y el mismo valor de los inicios. Hay que verla frente al listón, una varilla que durante su carrera se ha acercado muchísimo más al cielo empujada por mujeres talentosísimas que poco a poco han llegado para engrandecer la especialidad. Yarisley es una de ellas.

Pequeña, combativa, valiente, quizás nunca pueda olvidar el año 2011, cuando un quinto lugar mundial le demostró a todos de qué estaba hecha aquella pertiguista caribeña. Doce meses después llegó a Londres y salió con la medalla de plata. Entonces tenía el pelo corto, negrísimo como ahora, y corrió por la pista del estadio olímpico como si todavía volara en el aire. Nunca antes una cubana había logrado tamaña proeza.

Tal vez por eso no sorprendió su bronce en Moscú, justo en la tierra de esa gigante que ha servido de inspiración para tantos deportistas y que es, sin discusión, la mejor pertiguista de todos los tiempos.

En 2015 fue la apoteosis de oro, el salto ganador que más ha disfrutado, un grito que retumbó en el mismo sitio que siete años atrás la vio debutar en su primer gran evento internacional. Cosas de la vida, que premia el esfuerzo con oportunidades como esa.

Y Yarita las merece tanto para Alexander Navas, el hombre que la ha acompañado en las duras jornadas bajo el Sol y el artífice de sus resultados. Frente al colchón, Yarisley callada, seria, imperturbable; en el graderío, el preparador efervescente, preciso en el consejo, feliz en la victoria e imperturbable en el fracaso. Solo ellos saben cuánto valen cada salto, cada medalla y cada aplauso como para malgastarlos en lamentos.

Aun así, cuando Yarisley habla es muy fácil verla con lágrimas en los ojos. Es como si fuera de la pista dejara ir toda esa emoción que la convierte en una guerrera. Es apenas un flashazo, porque cuando ella echa a correr lo olvida todo. Velocidad, fuerza en el despegue, los pies hacia arriba, arquear el cuerpo, no tocar la varilla, caer.

¿En qué piensa un pertiguista justo en el momento del descenso, cuando sabe que ha conseguido un buen salto? ¿Acaso hay tiempo para darse el lujo de sonreír? Para Yarita todo se resume a apretar el puño y hablar muy bajo consigo misma. Luego sigue imperturbable trazando la estrategia para el próximo intento.

Así estuvo hoy en Tokio, aun cuando todas las rivales tenían mejores marcas que ella en el año, pero cuando uno la ve intentarlo una y otra vez no puede dejar de pensar en aquella muchacha de veinte años que puso a Cuba en el mapa de la pértiga. Aun tiene idénticos los ojos y la humildad.

Estos quizás sean sus últimos Juegos Olímpicos, la última vez que ponga la espalda en un colchón dibujado con los cinco aros. No compitió como hubiera querido. No pudo. Pero a pesar del octavo lugar, y aunque para muchos no cumpla las expectativas, a Yarisley Silva no hay que decirle más que un “gracias” tan amplio como su sonrisa.

Tomado de Cubadebate

Temas relacionados:

Lisneidy Veitía coloca a Cuba en la final de los 4×400 femenino
Cuba lidera a Latinoamérica en los Juegos Olímpicos
Desde el ring y la pista atlética, Cuba convoca
Cirilo y Nuevo concluyeron su participación en la canoa individual a 200 metros
Nápoles fuera de la ronda final del triple salto

Puños de oro para Cuba: Arlen López es nuevamente campeón olímpico (+ Fotos y Video)

Desde las gradas los cubanos coreaban cada golpe. Un jab y enseguida aparecía el rugir de los compañeros de equipo y los miembros de la delegación; un gancho, un golpe recto, y otra vez las banderas cubanas al viento. Sobre el encerado, Arlen López derrochando talento hasta que el árbitro lo señaló como vencedor. Solo entonces estalló la verdadera felicidad.

La de él, por demostrarle a todos los que dudaron, y tal vez hasta a sí mismo, que tras un ciclo olímpico demasiado inestable, aun había que contar con sus puños. Las del graderío, porque con este título Cuba iguala los conseguidos en Río 2016.

Parecía un combate final más complejo, pero el británico Benjamín Whittaker no logró descifrar del todo el estilo del cubano y solo lució mejor en el tercer asalto, cuando ya era prácticamente imposible su victoria. En definitiva cayó 1-4 y Arlen fue el mismo campeón de Río 2016.

“Sí tuve algo de presión -confiesa- pero eso mismo me hizo estar al cien por ciento en cada asalto. Salí a hacer mi pelea en cada uno de ellos. La táctica ahora fue trabajar en todas las distancias y funcionó”.

Cuando Arlen escuchó el veredicto del combate se arrodilló sobre el cuadrilátero y golpeó el suelo. Fue el momento para dejar salir toda la tensión, pero también toda la alegría.

“Es cierto que no tuve el mejor ciclo, pero existen altas y bajas de todos los atletas y nunca se está igual, pero no se puede dejar de confiar en las personas”, dice mientras cruza las manos detrás de la espalda. Son los mismos puños que hace cinco años lo llevaron al título olímpicos en los 75 kg.

“Las dos medallas tienen importancia, aunque esta tiene un poco más de connotación porque llegué a esta división desde cero. Por eso tuve que demostrar asalto tras asalto que el campeón olímpico soy yo”.

Convertido ya en el décimo bicampeón del boxeo cubano en citas estivales, Arlen López está viviendo un momento de resurrección. Él lo sabe y agradece el apoyo de muchos. Luego sonríe y se va a festejar aun con el redondel dorado colgándole al cuello. Lo hace por él, pero también por los miles de cubanos que amanecerán este 4 de agosto con la noticia de otro campeón olímpico para el buque insignia.

En video, las primeras declaraciones

Tomado de Cubadebate

Temas relacionados:

Parece que no habrá sorpresa, pero no deje de prepararse para una hazaña
Cuba asciende en el Olimpo (+ Video)
Roxana Gómez se supera y llega a la final de 400m
Gladiador cubano Garzón saldrá al colchón por su sueño olímpico
Pertiguista cubana Yarisley Silva irá en busca de otra medalla olímpica

Serguey y Fernando Dayán sacan oro a fuerza de paletadas (+ Fotos y Video)

Durante cinco años se prepararon para este momento y aun así apenas se lo creen. “Estoy soñando”, dice Serguey nada más poner un pie fue de la canoa. “Lo dije y nadie me creyó”, agrega Fernando Dayán con el ímpetu de sus 22 años. Han hecho historia y se abrazan bajo la bandera. Desde hoy son los campeones olímpicos en el C2 a mil metros. Es la primera vez que Cuba gana un oro olímpico en el canotaje y ellos, con esa mezcla de juventud y experiencia, lo acaban de hacer realidad.

Como en las semifinales aquí también comenzaron detrás, pero esta vez no esperaron tanto para acelerar la fuerza de las paletadas. Cuando la punta de su canoa pasó por la línea virtual que marca los primeros 250 metros marchaban cuartos; en los 500 metros ya eran los dueños de la segunda posición.

Por delante, un bote de China con un ritmo endemoniado. Por detrás, los tantas veces premiados alemanes. Arriba el sol que tantas veces, durante tantos años, les ha quemado el cuerpo en largas jornadas de entrenamiento con la vista fija en este momento. En Río de Janeiro llegaron sextos en la final, pero un año después conquistaron su primera plata mundial. Desde entonces nunca más se bajaron del podio. Siempre la vista puesta en Tokio, el momento soñado.

“La estrategia era hacer nuestra regata —confirma el más experimentado— Sabíamos que tenemos una buena segunda mitad y podíamos ganar. Buscamos mantenernos en el grupo y atacar en el momento preciso. Estábamos bien entrenados y estábamos claros que el que mejor remara en los últimos metros iba a ganar. Y esos fuimos nosotros”.
A la cabeza del bote, Serguey vio cómo le quedaban solo 250 metros y los chinos les sacaban solo 41 centésimas. “Vamos” —se dijo—, con toda la experiencia que da estar en sus cuartos Juegos Olímpicos. Los remos cubanos entraban y salían del agua más fuertes que los del resto, y con cada paletada descontaban valiosos centímetros. Cien metros, cincuenta más, otros cien, y el empuje final para levantar la nariz de la canoa e impulsarla sobre la meta.

En las gradas se hizo silencio. La llegada fue tan cerrada que la pizarra con los resultados aun estaba vacía. De pronto, en una esquina, la bandera azul, blanca y roja apareció de primera. Euforia absoluta. Sus 3:24.995 representan el mejor tiempo conseguido en esta prueba en citas olímpicas. El 3:25.198 de los chinos y el 3:25.615 de los teutones tampoco se habían visto nunca en citas estivales. Una regata dura y feliz para Cuba.

Antes de este oro el canotaje cubano tenía tres platas olímpicas, pero desde el 2004 no subía al podio. Aun con la medalla al cuello Serguey y Fernando coinciden en recordar a los canoístas que abrieron para Cuba el medallero en la historia olímpica. “Debemos estar orgullosos de nuestra historia. No podríamos estar parados aquí si no hubieran existido ellos. Me siento feliz de esta medalla de oro, porque sé que ellos también lucharon por conseguirla”.
Uno al lado del otro parecen padre e hijo. “Serguey es todo para mí —confiesa el más joven—. Nunca he perdido la cabeza por muy dura que sea la competencia y siempre he confiado en él. Durante todos estos años de sacrificio ha sido mi bastón y creo que yo el de él. Un día le dije que se iba a retirar como campeón olímpico y estoy orgullosísimo de haber cumplido mi palabra”.

“Lo principal es que entre los dos somos uno” —agrega el más veterano—, para reafirmar esa unión imprescindible para ganar en un deporte tan difícil como este. Mientras hablan un grupo de voluntarios los esperan para hacerle fotos. Hasta cierto punto, son el reflejo de la alegría que se siente ahora mismo en Cuba.

Fernando no lo sabe, pero las redes sociales están llenas de mensajes para ellos. “Mi papá fue canoista y él soñó con que un hijo pudiera lograr esto, aunque no pensó que me lo fuera a tomar tan en serio. Esto es lo mejor. Es por lo que con diez años me acostaba a soñar todos los días”.
A su lado, Serguey no deja de tocar la medalla dorada que le cuelga del pecho. Son sus cuartos Juegos Olímpicos y por fin tiene su premio.

“Ahora mismo me viene a la cabeza una imagen, y es la de un deportista llegando a la cima donde se ve cómo toma la medalla. Pero si lo miras desde el otro ángulo ves un camino lleno de espinas y piedras. Quienes conocen bien mi carrera saben que he tenido tropiezos, y lo principal es levantarse, rodearse de personas en las que puedas confiar, como Fernando”.

Cuando ambos lleguen a la villa celebrarán de maneras distintas, porque Fernando aun debe competir en el C1 a mil metros. No obstante, ya adelanta que hoy dormirá con su medalla. Es un tesoro que siempre quiere sentir. Serguey la colgará en lo alto, junto a la luz, para verla todos los días. Desde allí resplandecerá, como si dijera que tantos años y tanto esfuerzo han valido la pena solo por ese momento de brillo y de luz.

Así celebran los campeones

Tomado de Cubadebate

Temas relacionados:

Felicita Díaz-Canel a medallistas cubanos en Tokio 2020

Yaimé Pérez gana bronce en jornada de seis medallas para Cuba

 

Roniel Iglesias es oro y el buque insignia echa a andar

Cuando Roniel Iglesias terminó la pelea por la medalla de oro se arrodilló y acarició los aros olímpicos dibujados en el cuadrilátero. Es un gesto que simboliza toda una carrera marcada desde hoy por su segundo título en citas estivales. Su presencia en Tokio fue quizás la más cuestionada de la escuadra cubana de boxeo. Sin embargo, hoy Roniel demostró cuán acertada estaba.

Su victoria en la final ante el británico Pat McCormack llegó con un inobjetable 5-0. Solo en la primera ronda ante el japonés Sewonrets Quincy Mensah Okazawa el pinareño no fue arrollador, como si a sus 32 años volviera a vivir el estado de gracia que lo hizo convertirse hace nueve años en campeón olímpico.

“Solo los boxeadores sabemos todo el esfuerzo que hacemos para llegar. Quienes pensaron que yo no podía llegar aquí ahora tendrán que cambiar ese parecer. Mi familia y mi padrino siempre creyeron en mí, y yo siempre tuve presente qué podía dar y lo demostré ahora”, dice el pinareño.

Hace cinco años Roniel no logró llegar al podio en Río de Janeiro. Desde entonces muchos le cuestionaban su estado físico para soportar todo el combate, el talón de Aquiles que muchas veces lo colocó en el centro de la polémica. Sin embargo, ahora el antillano lució diferente.

“Tuve una preparación muy buena y muy enfocado en esta competencia. Es mi tercera medalla y cada una tiene su importancia. Este oro es para ratificar que soy un atleta de alto rendimiento, y me pone muy feliz conseguirla en esta división de 69 kg, porque es una de las más competitivas en el boxeo”, aseguró.

“Como me vi en esta competencia —confesó—, creo que llego a París sin ningún problema. No obstante, ahora paso a paso. Quiero participar en el próximo campeonato mundial y ver qué pasa ahí”.

Mientras Roniel peleaba, las gradas del Kokugikan Arena parecían un hervidero de cubanía. Varios miembros de la delegación, junto a los integrantes del buque insignia apoyaban al antillano. Entre ellos, Lázaro Álvarez, el hombre que minutos antes había conseguido su tercer bronce olímpico de forma consecutiva, también gritaba.

Esta vez tampoco logró subir a lo más alto del podio, pero le dio oficialmente al boxeo nacional su primera medalla aquí. Hay otras aseguradas, pero aun mucho están enfrascados en cambiarle el color. Es el buque insignia y hoy, con la resurrección de Roniel y la constancia de Lázaro, comenzó a ser fiel a su historia.

Tomado de Cubadebate

Temas relacionados:

Compartió el Presidente cubano con los deportistas olímpicos

Cuba sube en la escalera de los poderosos

Andy Cruz avanza a semifinal

Yosbany Veitía eliminado en cuartos de final

Inesperada derrota de Ismael Borrero

Lázaro Álvarez es medallista de bronce