En las paredes de Arauquita está su rostro sonriente que lo que quiere es cantar. Cuba ha perdido a un poeta poderoso y a un ser humano que bien pudo leerle un poema de frente a cualquier huracán.
Ahora callo y veo las espirales de Irma como si fueran parte de una breve clepsidra, funesta y dolorosa.
Leer más aquí: Cuba ha perdido a Eduard Encina
Please follow and like us:
