Ser madre, miedos y alegrías de Elena

Cuando Elena piensa en la posibilidad de ser madre, el miedo asoma a su cara, casi nadie es optimista al decidirse. Tiene 27 años y no es muy frecuente en estos tiempos. Se ha vuelto común tener hijos incluso en la adolescencia o llegados los 20. Pero en su determinación, cuenta, han intervenido varios factores.

Embúllate, te pega, no puedes espera mucho más!! Son exclamaciones que escucha cada vez que sostiene en brazos a algún pequeño. Pero le atemorizan tantas cosas: las traumáticas historias de dolores, contracciones, el parto, noches en vela, las frases «la vida te cambia de forma radical», «nunca más he podido…»  Aun así, dicen, todo ello pierde valor al experimentar un amor tan grande e indescriptible como el de ser madre.

No en carne propia, pero Elena ha vivido con amigas, momentos de tensión: la inexperiencia de ser primeriza, alimentar al bebé, atenderlo. Ha visto las ojeras y el agotamiento físico producto al insomnio, el paso de los días sin tiempo apenas para peinarse o la preocupación si enferma.

También ha presenciado la otra cara de una misma historia: sonrisas al dormir, el llanto de la madre por el dolor del niño con una vacuna, los primeros gorjeos, palabras, pasos. Por sus amigas ha disfrutado de ocurrencias, gestos encantadores, manías, caprichos, perretas y la sed insaciable de preguntar.

Elena reflexiona al contar de sus miedos de ser mamá, es su vivencia. De seguro toca la realidad de muchas jóvenes. Cada mujer que da a luz es una historia nueva de lo que significa e implica ser madre, es una fuente de aprendizaje que se alcanza con las experiencias y ese sentido materno que desarrollan y las dota de aciertos.

Elena con 27 años, sabe, la noticia llegará en cualquier instante y con ella la responsabilidad, los retos y hasta los temores serán afrontados con la madurez y la importancia que esa nueva vida necesita.

El próximo segundo domingo de mayo tal vez escuche su primer felicidad mamá, y ya sea otro su relato. Para entonces será parte de los seres privilegiados que por el hecho de engendrar vida merecen todo el amor y respeto del mundo.

Adyanis Castillo Licea

Adyanis Castillo Licea

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