Se superan payasos terapéuticos de Contramaestre

Son los más humilde de todos los payasos, para ellos no hay propuestas difíciles sino apasionantes. Pretenden que los niños y niñas hospitalizados se sientan dueños del mundo. Ese es el interés del Proyecto de Payasos Terapéuticos del Hospital General Docente Orlando Pantoja Tamayo de Contramaestre.

Inició con tres jóvenes psicólogas y ya suma más de 10 profesionales del territorio. Algunos de sus integrantes tuvieron la oportunidad de participar en el Primer Congreso realizado en el 2018 en La Habana.

Allí apreciaron experiencias de países como Colombia, México, Canadá y acordaron que debían recibir talleres de superación para desempeñar mejor esta tarea.

Es así como llega a Contramaestre Aniet Venereo Pérez- Castro, Coordinadora Nacional de los Payasos Terapéuticos. La visita pretendía durante una semana contribuir a perfeccionar sus técnicas y habilidades en un Taller Básico.

Con maestría y gran sensibilidad insistió en trabajar con naturalidad y no despegarse de sus narices rojas. Comentó la necesidad de improvisar, conectarse con la mirada de los pacientes y lograr química en el caso de trabajar en parejas.

También los dotó de técnicas sobre cómo crear historias para los niños y niñas. Aclaró que un payaso terapéutico no debe disfrazarse sino vestirse acorde al personaje o historia que va a narrar. Además de enseñar cómo tratar a los más pequeños para devolverles esperanza en medio de la hospitalización.

Como parte del taller, sorprendieron con sus trajes coloridos y narices grandes en un pase de visita (risita) por salas del Hospital de Contramaestre. En él demostraron lo aprendido y constataron la importancia de llevar alegría y entretenimiento a los pacientes.

Logran así el propósitos de la superación artística, para en lo adelante aplicar mejor la terapia de la risa a pacientes que lleguen a las instituciones de salud del municipio.

Génesis de los payasos terapéuticos en Contramaestre

Aproximadamente en el 2016, tres jóvenes decidieron despojarse de las batas blancas que las distinguen como psicólogas para convertirse en las payasitas Vitaminas, Nutri forte y Polivit. De esa forma inciaron un proyecto de psicopayasos en el Hospital General Docente Orlando Pantoja Tamayo de Contramaestre.

En aquel momento unieron la técnica de la risoterapia y los títeres. Montaron obras con un fin terapéutico, no artístico y lograron disminuir la ansiedad y los miedos en pequeños pacientes y sus padres a la hospitalización.

En fechas conmemorativas se trasladaban a escuelas especiales y centros de salud del municipio donde conquistaron la sonrisa del público.

Detrás de aquellos rostros pintados, trajes coloridos y narices rojas estaban Liliana Cabrera Carvajal, Yarismilka Mora Vargas y Marbelis Pérez Brizuela. Ellas sacaban de sus armarios aditamentos y prendas de vestir que se ajustaran a los trajes de payasos.

Siempre contaron con el apoyo de otros compañeros de trabajo y de la dirección del Hospital. Fue así como otros profesionales del sector de la salud se motivaron y el proyecto fue creciendo.

Gracias a su consolidación y a la responsabilidad que ponen en esta admirable labor, Contramaestre cuenta con uno de los tres proyectos de este tipo reconocidos en la provincia Santiago de Cuba. En él,  sin dudas,  sobresale el sentimiento de nobleza en la asistencia de salud.

Liliana Lorente Matamoros

Liliana Lorente Matamoros

Periodista

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *