Raúl, innovador y apasionado por la mecánica

Tornero, fresador, rectificador de cigüeñal, innovador, taladrador, operario de máquinas de herramientas, reparador de motores. Por increíble que parezca todo eso es Raúl Martínez Corales, trabajador del Taller de Componentes Industriales Pedro Alcides Heredia de Contramaestre.

Estudió mecánica, tornería y fresado y como expresa: “de por sí eso es crear, fabricar piezas, transformar”. Era lo que le gustaba. Desde muy joven comenzó a innovar, a resolver problemas en su centro de trabajo. Ya suma 40 años en esta actividad.

Confiesa con orgullo su pasión por la mecánica, no solo de construcción de piezas, también de reparación de elementos de vehículos, los cojinetes, los cigüeñales.

Periodistas: ¿Cómo logró materializar sus sueños y resolver problemas tan difíciles en una industria?

Raúl Martínez Corales: Para ello siempre tuve afán de superarme. En la empresa existían cursos para trabajadores y capacitación en mecánica porque se reparaban motores y elementos de carros soviéticos. Matriculé más adelante en la Universidad, en el curso para trabajadores, una ingeniería que por problemas personales no terminé. Pero para aprovechar las asignaturas aprobadas ingresé en el Pedagógico. Ahí me gradué de la especialidad de Construcción de Maquinarias con buenos resultados, pero nunca trabajé de forma directa como profesor.

P: ¿Pudiera hablar de algunas de sus innovaciones?

RMC: Hemos trabajado para el turismo en el municipio III Frente resolviendo los discos de cloche de los carros. En el central azucarero América Libre con una tecnología obsoleta que funciona, en gran medida, gracias al trabajo de los innovadores. Somos padrinos de la sala de máquinas de esta industria, recomendado por José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Hemos realizado soluciones técnicas en el Poligráfico de Palma Soriano, el Lácteo de este municipio; en la Empresa de Mantenimiento Vial. Con la agricultura en el polo productivo de Laguna Blanca. Cuando se habla del Taller Pedro Heredia, dan por hecho que se van a solucionar los problemas que existen.

P: Con tantos años creando y transformando piezas y maquinarias, ¿qué cualidades considera indispensable en un innovador?

RMC: En un innovador no debe faltar la entrega, el sentido de pertenencia, el deseo de trabajar, de fabricar sin esperar remuneración. Que sienta satisfacción al resolver un problema en una empresa, una fábrica, una escuela o un hospital.

La jornada laboral de Martínez Corales no termina al salir del Taller. Al llegar a su casa se encuentra con choferes y otras personas que reclaman sus servicios. Una adaptación para un viejo Chevrolet, un motor que nadie como él repara u otro arreglo que solo él resuelve con la maestría que da el conocimiento y el ingenio.

Sheila Gutierrez Licea

Sheila Gutierrez Licea

Periodista

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