Mujeres con amor propio en Contramaestre

Una casa y un proyecto abren la oportunidad para reflexionar sobre lo que significa el sentimiento de amor propio para la mujer. Bien valdría analizar la cantidad de cosas que hacen las mujeres solo por amor. El trabajo doméstico y permanente que es invisible, las energías que destinan a cuidar y proteger a los hijos, los padres y sobre todo a la pareja.

También el esfuerzo de algunas, sobre todo de las trabajadoras por mantenerse bien físicamente bien. Por amor, la mujer quiere continuamente ser buena madre, buena esposa, buena novia, buena hija, porque siempre está esperando que los otros la reconozcan. Se puede decir que vivir para los otros es casi su idea del amor.

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Mujeres de Contramaestre manifiestan su amor por la vida

Pensarlo desde otra perspectiva no es un pecado, es una conquista, sin exagerar, gracias a la luchadora Vilma Espín y a la Revolución Cubana. La mujer necesita resignificar su sentido del amor, que este sea parte de su integridad, de su valoración y dignidad humana.

Yo me quiero es un proyecto justamente dedicado a promover en la mujer el amor propio. Auspiciado por la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia de Contramaestre, institución perteneciente a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), llega hasta las féminas del poblado de Blanquizal, Consejo Popular de Maffo, para cambiar su mentalidad.

Pero lograr que la mujer piense en ella no es fácil, pues en Cuba el arraigado patrón arraigado patrón machista heredado de las culturas fundacionales, propician que se de prioridad a otros miembros de su hogar y no precisamente a la mujer, quedando esta relegada, a un último lugar.

Según Rubí Cobas Bueno, Coordinadora de la referida Casa en el territorio, el proyecto Yo me quiero, pretende que la mujer piense en ella pero no de forma egoísta o individualista, sino cuidando su salud, su calidad de vida, valorándose y respetándose.

Que la mujer se quiera a sí misma es la visión integral del proyecto, con el objetivo de que la mujer amplíe su cultura, su educación, su bienestar, se tome el descanso que requiera cuando entienda necesario y levante su autoestima, apuntó Cobas Bueno.

Entre las acciones que realiza el proyecto como parte del intercambio con otros existentes en el territorio, figuran el examen de mama masivo, para detectar a tiempo posibles casos de cáncer en esta parte del cuerpo. En él ha participado el personal especializado de salud pública que labora en el Consultorio 28 del Médico de la Familia de Blanquizal.

Destaca la coordinadora que promover también el cultivo y uso de plantas medicinales para atenuar la carencia de algunos medicamentos y de plantas ornamentales para embellecer el entorno y como actividad relajante, son otras de las intenciones de Yo me quiero, en Contramaestre.

La búsqueda de oportunidades para muchachas desvinculadas del estudio y trabajo, el rescate de la memoria histórica de la mujer en la localidad, el trabajo en pos del empoderamiento de ellas en el entorno hogareño y laboral, constituyen intereses del proyecto.

Por estos días en que acecha un nuevo coronavirus, Yo me quiero ha intencionado el desarrollado de audiencias sanitarias para contribuir a ampliar los conocimientos de la mujer y la familia acerca de esta peligrosa enfermedad.

En definitiva, la mujer precisa darse tu tiempo, experimentar, cambiar, disfrutar sanamente sin sentir la presión del trabajo, la casa, la familia. A modo de conclusión, no podrá haber un amor romántico si la mujer no transforma su autoestima, de ahí la relevancia de un proyecto que pondera el amor propio que cada una se debe sentir.

Liliana Lorente Matamoros

Liliana Lorente Matamoros

Periodista

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