Los 70 del Carnero

Una construcción emblemática de Contramaestre cumplió este 20 de julio  70 años. Se levanta en la céntrica esquina de la calle Jesús Rabí y Carretera Central, no es otra que el célebre hotel Carnero; rebautizado en nuestros días con el nombre de Caribeño.

Su maestro constructor fue José Ferreiro, nacido en Cadavo, Valeria, en la provincia de Lugo, España, 1899. Este maestro de obras emigró en 1924 a Cuba y  se estableció en Contramaestre.  Entre sus principales aportes a la huella arquitectónica se encuentran la Casa de Collada, la de Aquilino Fernández, la Funeraria Municipal, el Casino Hispano Cubano, el Hotel San Luis, la Casa de Piedra y la presa Carlos Manuel de Céspedes.

El Carnero fue construido en sustitución de un edificio de madera surgido en el último lustro de la década de 1920, que se mantenía contra viento y marea en el ámbito urbano, pero iba contra los aires de prosperidad concebidos para embellecer el pueblo. El propietario era el asturiano Carlos Carnero Mourín.

El acto inicial de inauguración del Carnero, coincidió con la apertura de la “Terraza Club”, centro recreativo situado en los altos del propio hotel, con acceso a través de una escalera interior. En ese momento especial se esperaba la participación de Los Panchos, procedentes de México, a decir de muchos, uno de los más escuchados en Cuba. Carlos Carnero aceptó retribuir a Los Panchos con dos mil pesos.  Los músicos no aceptaron la oferta, pues el millonario de Palma Soriano, Baldomero Casas, les pagó diez mil, para que actuaran en una fiesta dedicada a sus hijas. Ese día, como opción alternativa, el joven acuarelista de la poesía cubana, Luis Carbonell, dejó complacidos a los asistentes con su propuesta como declamador, en la que predominó buen gusto y sus extraordinarias dotes histriónicas.

Artistas, intelectuales, comerciantes e industriales, convirtieron el hotel Carnero en un lugar imprescindible. Entre sus ofertas de platos célebres, sobresalieron el carnero asado y el filete migñón, que conquistaron la preferencia de los comensales hospedados o en tránsito.

Con las nacionalizaciones emprendidas por la Revolución Cubana, en 1959, el Carnero cambió de nombre años después, fue sustituido por el de Praga, en reconocimiento a una de las capitales de uno de los países del desaparecido Campo Socialista; con la caída de éste último, en la década de 1980, fue rebautizado con otro nombre “Caribeño”, que se mantiene hasta nuestros días. Esta construcción ha sido remodelada haciendo honor a su fundación aquel 20 de julio de 1948.

Arnoldo Fernandez Verdecia

Arnoldo Fernandez Verdecia

Periodista

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