Lo que Fulgencio Batista no hizo por Contramaestre

Fulgencio Batista hizo muchas promesas al pueblo de Contramaestre que nunca cumplió. Fot. archivo.

No es bueno olvidar, la memoria recuerda lo que no debe repetirse nunca. Se hizo una revolución en Cuba que costó muchos mártires. Por eso vale la pena evocar lo que dejó Fulgencio Batista a Contramaestre  durante su gestión como presidente de la República (1952-1958).

El estado de salubridad era precario, sólo existían 4 clínicas, 6 consultorios médicos, y 5 gabinetes dentales. Eran pequeños puestos atendidos básicamente por un médico.

La Revista Oriente, año 1956, exponía a la luz pública la necesidad de un hospital para Contramaestre:
“La construcción del Hospital o Dispensario de la ONDI (que  prometió la Primera Dama de la República) debe ser llevado inmediatamente a vías de hechos”.
Otro elemento tiene que ver con el abandono  sanitario, factor que agravaba aún más el estado de salud de las familias. El periódico Oriente así lo reflejaba en sus páginas, 1944:
“(…) el municipio de que depende (…) no le facilita ni un solo barrendero ¡qué no tiene sanidad de ninguna clase!  (…). Por el esfuerzo de sus propios habitantes, Contramaestre posee acueducto pero carece de filtro adecuado y una planta de clasificación, por ello se registran casos de fiebre amarilla”.
Este artículo que fue una verdadera denuncia en su momento, es reproducido doce años más tarde, cuando aún el dictador no lo había resuelto en su nuevo mandato.  En la Revista Oriente se informa en 1956.
“Aquí se carece de los más elementales signos de salubridad, ya que nunca se recoge basura, ni se barren y limpian las calles, que tienen enormes lodazales en cunetas y zanjas que conducen aguas pestilentes (…) para corregir esta anormalidad se precisa una efectiva atención del Ministerio de Salubridad “.
El abandono oficial se extendía a las obras públicas, a pesar de la política de los gastos compensatorios, puesto en práctica por el régimen. En las páginas de la citada Revista, otra denuncia llama la atención sobre el estado deplorable de las principales avenidas del pueblo:
“Se necesita de manera inaplazable la terminación de la avenida Catalina Tamayo (La Doncella) y General Rabí, que son las principales de la población, así como el zanjeo, y entubamiento de las calles de los Repartos Lorente, Cámara, Rosabal y Cabrera, a las cuales además debe llevar el alumbrado público. Urge la creación de un cuerpo de bomberos (…)  Ojalá que los altos dirigentes  de la Nación, conscientes de sus deberes y responsabilidades, atiendan   el llamado de auxilio de Contramaestre (…)”
Sobre lo que dejó el batistato a Contramaestre en su última gestión presidencial, seguiremos informando en próximas entregas para los servicios informativos de nuestro portal digital.

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