La protesta de Baragúa, página gloriosa

Cada 15 de marzo deviene para Cuba como un hecho considerado de lo más glorioso de nuestra  historia Patria, La Protesta de Baraguá; negativa a aceptar el convenio de paz conocido como Pacto del Zanjón que determinó el fin de la Guerra de los Diez años.

Antonio Maceo junto a otros altos jefes, oficiales y tropas orientales a su mando, protagonizaron en Mangos de Baraguá, la toma de posición enaltecedora de los mambises del Oriente cubano por la causa libertaria.

No nos entendemos”, fue la frase del Titán de Bronce en respuesta a las últimas palabras del español Martínez Campo, quien pretendía pacificar la insurgencia con un entendimiento, que excluía la independencia de Cuba y la libertad a los esclavos.

La heroica actitud asumida por Maceo y la tropa bajo su mando ante el vergonzoso acto, demostró al mundo, que en la Protesta de Baraguá se reafirmaron los objetivos básicos de la rebeldía nacional: la emancipación de la Isla.

Con su actitud, Maceo y sus seguidores, a la vez que salvaron su honor de combatientes, enaltecieron el de Cuba, legando a las generaciones posteriores la posibilidad de proclamar con orgullo que, desde el primer empeño, los revolucionarios cubanos jamás han sido vencidos ni derrotados.

La Protesta de Baraguá constituyó la reafirmación expresa del amor a la independencia y a la justicia social, y de hacerlo constar se encargaron los revolucionarios más puros, negados a dejar caer la espada.

A la distancia de 142 años de aquel hecho trascendental llega Maceo y su Protesta de Baraguá hasta nuestros días. Como así de enorme es el legado ético del Titán de Bronce, ese que nos impide ser zanjoneros y doblegarnos al enemigo; y que nos hace hombres y mujeres de la estirpe heroica del hijo de Martí y Fidel.

El imperialismo yanqui renueva con nuevas artimañas sus acciones contra Cuba y aplica con mayúscula furia el bloqueo económico, comercial y financiero, mientras lleva adelante un programa de agresiones subversivas de todo tipo con pretensiones de derrotar a la Revolución.

En tales circunstancias, los cubanos recordamos la intransigencia del Titán de Bronce, quien en condiciones también muy difíciles rechazó la claudicación y la traición ante el poderoso imperio español en la Protesta de Baraguá; que no solo es la página más gloriosa de nuestra historia como dijera Martí, sino que también el espíritu y ejemplo de sus protagonistas están presentes en un pueblo unido que resiste y vence.

Moraima Zulueta Gómez

Moraima Zulueta Gómez

Periodista

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