La esgrima me cambió la vida (III)

Con orgullo y pasión Gladys Panuncia cuenta anécdotas de su etapa como deportista de esgrima. Años inolvidables, marcados por buenos y malos momentos, por nombres que nunca olvidará y personas que hicieron que hoy esté compartiendo su testimonio.

José Fernández, Carlos Leyva y Leonardo Mackenzie, fueron sus compañeros, su familia. La modestia y humildad de aquellas personas, a pesar de estar entre los mejores esgrimistas de Cuba aún impresiona a esta pobladora de Contramaestre.

El ímpetu de la juventud e inexperiencia la alejaron de un sueño cercano a la meta. Tuvo la oportunidad de volver a entrenar, hasta lo intentó, pero no pudo, lo impidió el recuerdo de sus compañeros asesinados por terroristas, el dolor, la impotencia ante el crimen.

Hoy con 65 años, Panuncia sueña con la esgrima, se ve en la cima, y se regocija de su elección; «si pudiera volver el tiempo atrás, escogería el mismo deporte: Esgrima».

Sheila Gutierrez Licea

Sheila Gutierrez Licea

Periodista

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