Fidel Castro en los sin historia de Contramaestre

La relación de Fidel Castro Ruz con los cubanos ha sido intensa;  todos tenemos una imagen suya, pero a veces  sucede que la historia es muy cercana y la gente no la conoce; entonces se habla del Líder como algo inalcanzable,  al extremo de casi convertirlo en semidiós, cuando en realidad es alguien íntimo, demasiado nuestro.

En Contramaestre, pueblo del oriente de Cuba, perteneciente al término municipal de Jiguaní hasta 1975, Fidel estuvo en varias ocasiones, una de ellas con solo 13 años, desconocida prácticamente. La casa donde vivió todavía permanece en pie; allí se conserva celosamente la mesa  donde comió, las mamparas que tanto lo impresionaron y parte del espacioso patio donde jugó con uno de sus mejores amigos, compañero de estudios en el Colegio Dolores entre 1939-1942.
En las aguas del emblemático río Contramaestre bañó su cuerpo al igual que lo hicieron Carlos Manuel de Céspedes y José Martí;  incluso tomó su agua varias veces, disfrutó las hermosas vistas del Central América, e hizo junto a un buen amigo algunos paseos por el naciente pueblo. Años después, 1968,  vino a inaugurar la primera gran obra hidráulica de la revolución, propuso llamarla Carlos Manuel de Céspedes, en honor al hombre que había caído en el mismo nacimiento del río, en pleno corazón de la Sierra Maestra.  
Otra de las casas donde Fidel durmió por cinco noches, durante la toma del Banco de Fomento Agrícola e Industrial (BANFAI) en Maffo, desconocida para la mayoría de las familias de estos lares, es la de Ana Fernández Peña e Hildo  Rosales Pau, en Cruce de Anacahuita; allí se conserva la cama ocupada por el  Líder y alguno testimonios claves de la gente sencilla que compartió vivencias con él, especialmente Ana en diciembre de 1958.
En mi blog reflejé la noticia de la muerte a mi manera, sabiendo  de antemano la grandeza del hombre que había partido a la eternidad, pero quedaba en los corazones de los sin historia, responsables intelectuales de  historias casi míticas, al paso de sus cenizas como su resurrección en una nube; pero también el lector podrá comprender mi pasión por el Líder desde aquel momento de 1999, cuando lo vi por vez primera, a unos escasos metros y el por qué afirmo que cada cubano viva donde viva tiene su Fidel; nadie escapa a ese magnetismo, aunque unos lo llamen Jesucristo y otros, villano.
“Fidel Castro en los sin historia”, es un libro escrito con los testimonios de la gente humilde, esas que muchas veces no dejan huella escrita, porque están ocupados en asuntos vitales propios de su vida cotidiana.  Aquí hay mucho de periodismo diario, pero también de ensayismo  crítico; no temí el riesgo de cruzar esa frontera y mostrarme en esta pasión que lo mismo ilumina, que ciega. Sirvan estas páginas de homenaje al hombre que más hizo por los humildes, esos con los que también Céspedes y Martí hicieron causa común. Leer libro on line y descagarlo gratis aquí: FIDEL CASTRO EN LOS SIN HISTORIA

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *