Fernando, un tabacalero de pura cepa

El tabacalero Fernando Beltrandez del Toro, es un campesino de Contramaestre que sabe muy bien lo que quiere con el cultivo de la hoja, porque ama la tierra .

En el lugar conocido por Maibío, zona rural de este municipio suroriental de Cuba, Fernando pone pie en tierra día a día para lograr que la finca La Reina siga siendo ese sitio donde crecieron los dos restantes hermanos junto al feliz matrimonio de sus padres Félix Beltrandez Valdés, ya fallecido, y su madre Rafaela del Toro Rosales.

La finca ¨La Reina¨ abarca 7.22 hectáreas de las cuales tres de éstas Fernando las dedica al cultivo de tabaco; no como parte de los planes y proyectos que hacia esta actividad dirige la Agricultura, sino como continuidad a lo que años atrás hizo en su momento su papá.

¨Me inicie en la siembra y cultivo de tabaco porque siempre desde pequeño mi padre nos traía a la vega a mi hermano mayor y a mi y el aroma de sus hojas lo llevo impregnado, pero no fumo” dice Fernando.

¨Como muchacho al fin veíamos que era fácil. Hoy como tabacelero te digo que hay que trabajar duro todos los días, atenderlo y hacerle las atenciones culturales en el momento que las lleva porque si no los resultados son malos.¨

En el 2018 Fernando retomó la siembra de tabaco y plantó 1.12 hectáreas de la variedad corojo 2012. Al evaluar los rendimientos tras la cosecha sus aspiraciones crecieron porque lo extiende ahora a 3 hectáreas y el resto de las tierras de su finca la dedica a otras producciones que sirven para la alimentación de él y su familia , además de aportar al estado.

Mirada futura de un tabacalero

Contramaestre tabaco
Fernando persigue con laboriosidad sus sueños. Foto: Meycis R.

Con sus 46 años y padre de dos hermosas hijas, Fernando Beltrandez del Toro integra hoy el potencial de productores tabacaleros que tiene Contramaestre cuya cifra asciende a 57. Justamente desde este pedacito de tierra oriental de Cuba se realizan los mayores aportes productivos de la hoja en la provincia de Santiago de Cuba.

La mirada de Fernando está puesta además del incremento de áreas para el cultivo del tabaco en la siembra de otra variedad Corojo 2006, pues considera que ésta es resistente a plagas y enfermedades y se adapta a las condiciones climatológicas de esa zona rural.

En su criterio el tabaco aporta ganancias pero te la quita si el campesino no es capaz de preparar bien el suelo, aplicar ciencia y técnica para este tipo de cultivo y no dejar de inspeccionar la vega planta a planta luego que germina la postura.

Nadie tiene referencia y las tierras de Fernando en su finca ¨La Reina¨ terminarán siendo cultivadas ciento por ciento de tabaco, pero sí es real que tiene un espectro amplio la mirada de futuro de este tabacalero de Contramaestre; sitio donde las fértiles tierras permiten alcanzar grandes riquezas con las propias manos del hombre.

Meycis Rodríguez González

Meycis Rodríguez González

Periodista

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