Esfuerzo y dedicación definen la televisión en Contramaestre

Fue Cuba uno de los tres primeros países en Latinoamérica en inaugurar la televisión cuando el 24 de octubre de 1950 a través del canal 4, Unión Radio, se transmitió por la pantalla de cristal. No obstante el acontecimiento, la población, en su mayoría pobre, solo pudo apreciarlo por las vidrieras de las tiendas de La Habana donde fueron colocados los aparatos receptores de la señal.

Al triunfo de la Revolución Cubana la invención solo se disfrutaba en el 50 por ciento del territorio nacional, y por su costo solo tenía acceso la clase adinerada. No fue hasta los años 90 que se logró una mayor presencia de telereceptores instalados tanto en los campos como en las ciudades. Con la Revolución en el poder la televisión dejó de ser sensacionalista y con intención mercantilista para ser educativa, informativa, de entretenimiento, entre otras misiones.

Justo en el año 2006 llega hasta el municipio de Contramaestre la experiencia de televisión local. El equipo estuvo conformado por tres compañeros y dirigido por el periodista Antonio Prado de la Fé (Tony). En sueño colectivo crearon la revista Acércate, con una duración de 27 minutos. A ese espacio de realización lograron llevar los acontecimientos informativos más relevantes del municipio y cada sábado la población podía visualizarlo.

Por el éxito en el desempeño de sus profesionales el pequeño local donde radicaba se convirtió también en escuela para que estudiantes de la carrera de periodismo y comunicación social recibieron clases prácticas y adiestramientos.

La revista alcanzó alto nivel de audiencia pero problemas técnicos provocaron su interrupción, quedando solo las tributaciones del equipo para el telecentro provincial TeleTurquino. Tras el lamentable fallecimiento en diciembre de 2018 del periodista fundador Tony, el resto del equipo no dejó perder su legado y para honrar su dedicación al trabajo y amor por el medio de comunicación, en condiciones complejas continuaron haciendo televisión.

Llegó al colectivo Ricardo Chacón Rubio para laborar como periodista y junto a Kengi Soria como editor y Enrique López como camarógrafo mantener un trabajo meritorio, digno del reconocimiento del pueblo.

En la actualidad la corresponsalía de televisión en Contramaestre no solo es una muestra de cómo trabajar con esfuerzo y dedicación en tiempos de carencias objetivas, sino de que es un medio necesario para transmitir al resto del país y al mundo, la entrega y consagración de los hijos de este pueblo, además de las proezas que realizan para enfrentarse a un virus microscópico que aún mantiene en vilo al mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Liliana Lorente Matamoros

Liliana Lorente Matamoros

Periodista

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