El sastre de Fidel Castro

El sastre de Fidel Castro en 1958:  Osmán Pantoja.

Conocí a Rosa María Pantoja Dieguez, gracias a las redes sociales; no me equivoco si afirmo que es una de las seguidoras más apasionadas de mi blog Caracol de agua en Internet. Hace unos días, a raíz de las historias sobre Fidel Castro que fui compartiendo en Facebook me dijo: “Eres el historiador nuestro, pensé que debías saber algo de esta historia”. Entonces me habló largo de su padre, uno de los sastres más famosos de Cuba, que cosió para algunos presidentes de la República (1902-1958) como Carlos Prío Socarrás y Fulgencio Batista.  También fue el sastre de Fidel Castro en la Sierra Maestra.


“Creaciones Pantoja” era una sastrería ubicada en el lateral izquierdo del Hotel Pérez, frente a la Carretera Central de Cuba, de oriente a occidente de la isla. Estaba especializada en la confección de artículos para caballeros. Tenía un logo  reconocido y muy bien valorado por la calidad de sus producciones. El dueño era el señor Osmán Pantoja Jiménez, un hombre que apoyó con recursos a los insurgentes y hasta subió a la Sierra tres veces a tomarle las medidas a Fidel Castro,  coser la ropa, probársela y  entregárselas según los pedidos.
El verde olivo para Fidel se cosía de madrugada; acompañaba a Osmán en la faena una operaria de su total confianza, de las siete que tenía empleadas. Durante el día la  tela era enterrada en el patio de la sastrería para evitar sorpresas que pusieran en peligro la vida de los trabajadores, la familia y especialmente de Osmán. Dice Rosa María que “si se rebusca la tierra detrás de la casa que pegaba a la tienda en los bajos del Hotel Pérez, tal vez se encuentren rastros de eso hilos y pedazos de tela”.
La casa de Osmán era uno de los sitios clandestinos en el cual se recibían todos los martes “unas cajas grandes de medicina y se llevaban a la Sierra los miércoles de madrugada, todas las semanas”. Cuenta Rosa que “un domingo vinieron de La Habana, como 5-6 agentes de Batista, a las 5 a.m., y nos sentaron a los cuatro (papi, conmigo en las piernas; mami, con mi hermana en las suyas), y no nos dejaron mover hasta que terminaron, ya de noche. Buscaban las medicinas. Solo se equivocaron de día. Cuando se fueron, con la casa completamente virada al revés, mi Mamá buscó una fotografía de Fidel escondida en el fondo de una gaveta; no la encontraron, sino, nos hubieran matado”.
Emocionada Rosa María me dice: “Mi vida está entrelazada a esa revolución y mi familia luchó con uñas y dientes. Mis tías iban a Santiago con las peinetas de balas alrededor de las caderas y las faldas anchas encima. Después Batista prohibió el uso de esas faldas y solo se podían usar ajustadas”.
El fervor por Fidel Castro era parte de la vida cotidiana de las familias, la de Osmán no escapó a esa imantación;  según Rosa María “el cubano que no luchó a favor de Fidel, era batistiano. Fidel representó la esperanza de un gobierno justo, que no robara; la esperanza de un pueblo con hambre de justicia”.
En julio de 1961 el Gobierno Revolucionario interviene “Creaciones Pantoja” y congela las cuentas bancarias de la familia;  no obstante permanecen en la isla por seis años, hasta que comprenden que no pueden vivir más en su tierra natal; no aceptan los nuevos cambios; deciden irse a la emigración.
Rosa se va de Contramaestre el 1 de septiembre de 1967, tenía 14 años. Con dolor me dice: “Cuando Fidel  se declara Marxista Leninista se traicionan los sueños; muchos no éramos comunistas y eso fue muy difícil aceptarlo; nos sentimos traicionados; pero somos una familia grande, regada por todo el mundo, la sangre y el amor a Cuba están vivos”.
Al partir, Osmán tiene cuarenta y tres años y su esposa Aida Dieguez Tamayo, 40; los acoge Puerto Rico: “el hermano mayor de mi Papá vivía allá y nos reclamó”, dice Rosa. Por nueve años estuvieron en tierras borinqueñas. Allí se entera de la muerte en combate de su primo hermano, Orlando Pantoja Tamayo: “Fue un día negro para todos; lo lloramos entre primos. Era difícil saber que lo habían matado así; alguien tan amado por la familia”. Luego se mudan a Miami, Estados Unidos, en 1976, país donde  fallece Osmán el 6 de  abril de 2014.
Muy pocas personas saben que la ropa usada por Fidel Castro en la Sierra Maestra y con la que entró vestido a La Habana, como parte de la Caravana de la Victoria, fue cosida por Osmán Pantoja Jiménez, un hombre de Maffo,  principal impulsor de “Creaciones Pantoja” en Contramaestre, una sastrería de fama nacional.

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