El palo de las auras en Contramaestre

Se dice que te vistieron en oriente de Cuba con hermosos  redondeles en la década de 1970. En ellos, personas de muchos lugares del pueblo se sientan a descansar o intercambiar los más variados temas; otros cuentan que en esa misma fecha te convertiste en lugar de partida de  estudiantes y profesores que cursaban el bachillerato en Los Bungos y que algunos malintencionados, usando esa jocosidad criolla que todo lo convierte en chiste,  te usaron despectivamente para referirse a ellos.

Todos los días llego hasta tus sombras aquí en Contramaestre y disfruto esa ventana a lo cotidiano, donde el más sencillo de los hombres pregona cucuruchos de maní, o se vende el pan calientito todavía para cenarlo en casa. Si aquel antiguo marinero, que un día te nombrará en mágica travesía, resucitara hoy diría: “es el lugar de Cuba donde sopla la brisa más pura”. Leer toda la historia en  El palo de las auras en Contramaestre

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