El día que se luchó en Baire y se murió en todo el país

Cuando se produce el asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, en Contramaestre se había arraigado un mayor repudio a la tiranía por el asesinato de Gregorio Careaga Medina, moncadista ultimado por sicarios de Contramaestre y Maffo. Es así que cuando Frank País, María Antonia Figueroa, Lester Rodríguez y otros líderes del Movimiento 26 de julio comienzan a organizar el movimiento en el territorio, cuentan con un numeroso grupo de jóvenes con sobrada experiencia en la lucha clandestina contra la tiranía.

El 5 de abril de 1958 un grupo de jóvenes revolucionarios, miembros de las Milicias del Movimiento 26 de julio se dirigen a atacar el Cuartel de Baire, con el objetivo de apoyar la huelga revolucionaria que había sido convocada para el 9 de abril. Con la realización de aquella acción se daba muestras una vez más de la fuerza que había tomado el deseo de ser libres e independientes, reafirmando la entrega sin límites a la causa revolucionaria, pues con escasos recursos y armas se lanzaron a desafiar las fuerzas represivas del oprobioso régimen batistiano, poniendo de manifiesto la absoluta fidelidad al compromiso contraído con el Movimiento 26 de julio de realizar acciones en las áreas cercanas a la Carretera Central.

El Ejército de la tiranía conoce del plan, refuerza con tropas profesionales el Cuartel de Baire y se dirigen a interceptar la fuerza guerrillera que viene a su encuentro, produciéndose un fuerte combate que dura hasta el amanecer del día 6. En esta acción cae un hijo de Baire, Nesbaldo García Funes, conocido por todos como “Tato”, además de los jóvenes combatientes José Zamora Verdecia, Luis Ángel Benito Trinché y Cándido Álvarez Mendoza.

Una vez concluida la acción combativa, la tiranía en franca represalia la emprende contra la población civil, quemando casas y apresando a otros jóvenes que posteriormente fueron vilmente asesinados en el centro de represión y tortura de la ciudad de Bayamo, tristemente recordado por el nombre de La Pesa, sus nombres honran la larga lista de los mártires de la Patria, ellos fueron Moises Popa, Emilio González y Hernán Sierra, aparecidos sus cuerpos mutilados en el Cementerio de Santa Rita.

Cada día 5 de abril los hijos de Baire, jóvenes y pioneros de las escuelas de la localidad y miembros de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, acompañan a los familiares de los mártires, en marcha de peregrinación hasta el obelisco erigido en honor a los caídos en la acción, para condenar tales crímenes y jurarle a sus héroes que aun esperan justicia, no detenerse jamás en el empeño por alcanzar la victoria.

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