Eduard Encina me robo el café*

Eduard Encina no creó el Café Bonaparte, ni siquiera estuvo entre los primeros soñadores quienes en el Instituto superior pedagógico decidimos darle forma a la criatura, Eduard ni siquiera era gordo,  ni tenía tantos libros, ni era un tipo reconocido en toda la isla. Era solo Eduard y así le dejamos entrar a aquella aventura.

Café Bonaparte lógicamente nace del poema de Fayad Jamiz, y lo hicimos posible en medio del hambre rotunda, eran los años 90: sopas de arroz, arroz dulce, naranjas, rones intraducibles, muchachas hermosas quienes arriesgaban sus 20 años en medio de la tanta oscuridad y Eduard, comenzó a aparecer en todas partes. Leer más aquí: EL GORDO ME ROBÓ EL CAFÉ

*Tomado del blog Caracol de agua

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