Contramaestre hizo ondear la bandera del 26 de julio

 26 de julio

En Contramaestre transcurren las jornadas posteriores al aniversario 64 del asalto a los cuarteles, Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. En Pinar del Río el entusiasmo no decae por el mérito de haber sido sede del acto nacional por las efemérides. En toda Cuba se mantienen las banderas nacionales y la enseña del 26 de julio. En toda Cuba flota un sincero sentimiento de respeto y en Contramaestre se recuerda la ocasión en que ondeó por primera vez el estandarte del Movimiento 26 de julio.

El 20 de mayo de 1957, los medios de comunicación impresos de Cuba apelaron al flash para dar a conocer la insólita noticia: (…) Último  minuto!En  el  lugar  más  céntrico  de  Contramaestre,  en  la esquina  que  forman  la  avenida  Las  Doncellas  y  la  carretera  central,  apareció izada en la mañana de hoy una bandera del 26 de julio, de gran tamaño, la cual permaneció allí  varias horas y fue aplaudida  por centenares  de personas (…)

La conmoción fue inmediata. Por primera vez en las llanuras de Cuba se exhibía la enseña del Movimiento 26 de Julio. Que esa bandera flotara libre para el pueblo,  significaba  la  firme  decisión  de  alcanzar  la  victoria y el  anuncio de  que existía un grupo organizado para dar fin a la dictadura de Fulgencio Batista. Contramaestre, una ciudad naciente, se imbuyó con no pocos simpatizantes en la agitación del proceso insurreccional.
 Eran tiempos  en  que,  quien  manifestaba  una  postura  comunista  era condenado al exterminio. En 1957, se consolidaba el Ejército Rebelde,  por  lo que la publicación de un hecho revolucionario como el izaje de una bandera opositora,  provocaba la  ira  de  los  secuaces  del  tirano  Batista. Como el atrevimiento no podía  quedar  impune, el régimen ordena  con  carácter  urgente,  la  detención  del  periodista que Oscar Rondón Arias, quien había publicado la noticia originalmente.
El entonces capitán Campos  Pontigo, jefe  del Escuadrón 35  de  la  Guardia Rural  de  Bayamo  reprendió  a  Rondón Arias  con  estridentes  gritos. En el cuartel conocido como La Pesa de Bayamo el periodista recibió torturas y vejaciones que marcaron su piel y sus ideas para siempre.

Pero ningún  método  represivo  quebrantaría  el  ímpetu  de  periodista revolucionario  que  Rondón  Arias  traía  impregnado  en  la  epidermis. Su  espíritu  de  inconformidad con  la  situación  social  que  lo circundaba  y su apego a la verdad, lo llevó a reflejar la primera vez que la bandera del 26 de julio ondeó en las llanuras de Cuba, un acontecimiento que enorgulleció a Contramaestre por la valía de sus hijos.

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