Contramaestre cumple 106 años

Contramaestre llega este 5 de febrero a 106 años de fundado como poblado. Un hecho cultural e histórico de profundo alcance humano, que congrega siempre a sus mejores hijos en torno a aquellos elementos identitarios, que los hacen sentir de aquí y no de otro lugar.

Hoy queremos aportar razones para entender el por qué se toma esta fecha y no otra para la celebración de la fundación de Contramaestre. Sobre el nombre (toponimia) que identifica al municipio también es importante precisar todas las narrativas existentes.

Muchas son las versiones que circulan en torno a sus orígenes. Unos dicen que el asentamiento llegó con el ferrocarril en 1912. Otros que en el lugar se habían establecido previamente emigrantes canarios de apellido Ríos, y algunos, que el pueblo surge de un proyecto de parcelación de un comerciante nombrado Paco Cámara.

El nombre Contramaestre

En relación con la toponimia que da lugar al nombre existen dos versiones. Una de ellas dice que cuando el río Cauto era navegable hasta la confluencia, con el que se llamaría después Contramaestre, un navegante español dijo que éste era el «contramaestre» del Cauto, o sea, su segundo en cantidad de agua. De esa manera los conquistadores españoles bautizaron el lugar con ese calificativo, según las investigaciones realizadas por el historiador local Manuel Galardi.

Según Galardi, el hecho ocurrió en el siglo XVI, cuando “los conquistadores procedentes de la Española, por orientaciones de su gobernador Nicolás de Ovando, realizaron el bojeo a la cercana isla de Cuba en 1508, bajo la guía del marino Sebastián de Ocampo”.

De manera que se puede aceptar que el nombre Contramaestre ocurre mucho antes de la conquista y colonización de la isla, desarrollada entre los años 1512-1515.

La otra versión señala que en su nacimiento, el río, en vez de correr directamente hacia el norte, lo hace en un pequeño tramo en dirección contraria a la Sierra Maestra, de ahí su nombre de «contra maestre», o contra la Maestra. La misma pudiera ser tenida en cuenta si nos atenemos a las variables geográficas que la fundamentan. ¿Pero quiénes acuñaron esta construcción identitaria?

Se construyó a través de la oralidad y no tiene elementos documentales que la prueben. Por tanto debe descartarse, aunque algunos historiadores afirman que el hábito de que muchas personas al referirse al tramo del río con esas características, lo llamaran con ese nombre, pudiera ser una evidencia no descartable.

La fundación de Contramaestre

En cuanto al asentamiento, un hecho si está claro, incluso probado documentalmente, la compañía Van Horne construye el ferrocarril para unir a Jiguaní con el central azucarero América entre 1912-1913. Durante ese proceso ocurre un conflicto por atrasos en el pago a los obreros, la salida que buscaron los ejecutores de la obra fue entregar tierras del lugar en compensación. Estos las vendieron a emigrantes peninsulares que vivían en pueblos cercanos como Maffo y Bijagual.

Como evidencia documental del pleito quedó en el Archivo de Jiguaní un texto nombrado “Actas Capitulares”, donde se recogen las evidencias que dan lugar al enfrentamiento y la forma en que se le dio solución. El documento está fechado el 5 de febrero de 1913, razón que lleva a las autoridades locales en 1989 a aceptar como definitiva la misma e instituir la fundación de Contramaestre ese día.

Las demás versiones tienen sus fundamentos lógicos, pero sobre ellas volveremos en un segundo artículo.

Arnoldo Fernandez Verdecia

Arnoldo Fernandez Verdecia

Periodista

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *