Che Guevara: el Santo de Valle Grande

El 8 de octubre de 1967 fue capturado Ernesto Guevara de la Serna (Che) en Bolivia; su imagen causó temor a sus sicarios, no le quedó más opción que asesinarlo el 9. Divulgaron la invención, en los medios de prensa, de que habían diseminado sus cenizas en la selva. A partir de su muerte comienza un tejido de representaciones que lo canonizan como San Ernesto de la Higuera, el Santo de Valle Grande, un proceso que llega hasta el presente alimentado por el imaginario popular. Sobre los testimonios que construyen esa canonización propongo reflexionar, pues para nadie es un secreto que el Che es una figura universal, devenida icono de las izquierdas en las luchas sociales.


Su figura está imantada de un signo mágico religioso, pues las personas que viven dentro del mito, alguna vez lo han sentido como un Santo, intermediario de Dios, Jesucristo, una deidad.
El 8 de octubre de 1967 fue capturado Ernesto Guevara de la Serna (Che) en Bolivia; su imagen causó temor a sus sicarios, no le quedó más opción que asesinarlo el 9. Divulgaron la invención, en los medios de prensa, de que habían diseminado sus cenizas en la selva. A partir de su muerte comienza un tejido de representaciones que lo canonizan como San Ernesto de la Higuera, el Santo de Valle Grande, un proceso que llega hasta el presente alimentado por el imaginario popular. Sobre los testimonios que construyen esa canonización propongo reflexionar, pues para nadie es un secreto que el Che es una figura universal, devenida icono de las izquierdas en las luchas sociales.
Su figura está imantada de un signo mágico religioso, pues las personas que viven dentro del mito, alguna vez lo han sentido como un Santo, intermediario de Dios, Jesucristo, una deidad. Leer más aquí:  El nuevo Jesucristo de los humildes

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