Camilo, ejemplo para las nuevas generaciones

Cuando se habla de Camilo Cienfuegos Gorriarán sobreviene a nuestras mentes la imagen de un hombre fornido, de barba tupida y sonrisa amplia que a pesar de ser de pueblo, humilde descendiente de emigrantes españoles, llegó a encarnar un Comandante de la Revolución respetado por todos.

Según cuentan los que tuvieron el privilegio de conocerlo era bromista, travieso, pero valiente e inteligente como para convertirse en todo un estratega militar. El hombre del Sombrero Alón, asumió con poca edad responsabilidades trascendentales dentro de la Guerra de Liberación Nacional que cobró auge en los años 50 y con su accionar, demostró que con los jóvenes había que contar para hacer la Revolución.

El Señor de la Vanguardia, del que no podrá desprenderse la Historia de Cuba a la hora de hablar de la épica Batalla de Yaguajay donde conquistó el título de Héroe. Ese Camilo que tomó el Estado Mayor de la tiranía de Fulgencio Batista al producirse su huída, El Cuartel de Columbia; ese que junto al Ché preparó la legendaria Caravana de la Libertad, hazaña que le permitió a Fidel entrar triunfante a La Habana el 8 de enero de 1959.

Porque su estancia entre los vivos es digna de imitar por las nuevas generaciones es que cada 6 de febrero los cubanos recordamos su cumpleaños. En este 2020 cumpliría sus 88 años aquel que no estuvo contra Fidel ni en la pelota; el amigo sincero del Che, de Almeida y de otros tantos revolucionarios; el hombre joven, de 27 años de edad, que obendeciendo a su conciencia patriótica, su sentido de la justicia y del deber salió en un vuelo de avión hasta Camagüey a enfrentar la sedición de Huber Matos y tras cumplirla desapareció en el mar.

Liliana Lorente Matamoros

Liliana Lorente Matamoros

Periodista

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *