Brazos generosos y humanitarios en Contramaestre

Brazos generosos y humanitarios se extienden cotidianamente en Contramaestre para salvar vidas. Conscientes que la solidaridad es una virtud incondicional, ellos donan el líquido que circula por capilares, venas y arterias. Son hombres y mujeres de pueblo, de rostros sencillos que de forma voluntaria acuden al Banco de Sangre del Hospital General-Docente Orlando Pantoja Tamayo.

Esos mismos brazos han aportado en lo que va de año más de 2 mil extracciones al Programa Nacional de Donaciones Voluntarias de Sangre, cuya grandeza humana asegura el desarrollo científico-técnico en el uso de la terapéutica y de otros productos para procedimientos clínicos y de laboratorios.

Convencidos que no hay mayor altruismo que auxiliar al necesitado, sin pago financiero alguno, estos donantes ya adquieren una mayor dimensión.

Rudicel Palacio Beltrán, joven 9no Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) de dicho municipio, es de esas personas que no sabe negarse a la vida con el orgullo de contribuir a la recuperación de miles de seres humanos sin otra compensación que la de saberse útil.

Desde que comencé en esta tarea, -hace cinco años-, he recibido varios pinchazos en mis brazos, pero lo recibo con mucho gusto. De forma voluntaria dono mi sangre por la vida, porque tengo mis principios revolucionarios. Un día fueron a mi centro de trabajo tras la búsqueda de donantes voluntarios y desde entonces di mi paso al frente para exhibir hoy un discreto historial ininterrumpido de extracciones que ayudan a salvar vidas. Aquí me mantendré, hasta que las fuerzas me lo permitan”.

Con 56 años de edad a cuesta, Juan Acosta, es otro de los habitantes locales que se suma al movimiento de donantes voluntarios de sangre. Casi siempre sonríe al conocer que con su gesto desinteresado, casi nadie escapa de la muerte, ya sea por un accidente laboral, doméstico, vial, una afección hepática, cardiovascular, neurológica…, o un niño con padecimientos oncohematológico.

Desde el año 80 comencé a donar sangre por voluntad propia, con el compromiso de cumplir con unas de las tareas medibles y más hermosa de los CDR. Donar sangre me parece el acto más sencillo que un ser humano puede hacer por otro… te sientas, extiendes uno de tus brazos, te pinchan y te vas y listo… has ayudado a alguien. Yo tengo la satisfacción de haber donado en situaciones excepcionales, en una maniobra en la provincia de Las Tunas a propósito de un accidente, pues ante esa eventualidad de urgencia doné de vena a vena… y ahí está el hombre vivo”.

La sangre que donamos no tiene precio, no importa tu condición económica o social. Lo he comprobado, cuando la necesitas solo un gesto de amor puede ayudarte”.

Por una sangre segura

El Banco de Sangre del Hospital Orlando Pantoja, de Contramaestre, es el establecimiento rector del Programa de Sangre y Hemoderivados en el territorio. Allí se brindan servicios relacionados con la extracción y procesamiento de la misma para la obtención de sus diferentes componentes, con la finalidad de mantener un suministro estable con alto nivel de calidad para pacientes y clientes.

La instalación, dotada del equipamiento necesario para realizar todos los procesos de extracción, procesamiento y almacenamiento dispone de 21 técnicos especializados en nueve áreas de trabajo con funciones básicas.

El Departamento de Plasmaféresis, de referencia en esa institución hospitalaria, es uno de los espacios que contribuye con la entrega de plasma a la industria, a decir de la Licenciada en enfermería Leticia Carrión Barbán.

Mediante un proceso automatizado denominado plasmaféresis, que dura de 30 a 40 minutos, se le extrae al donante la sangre, se separa el plasma del resto de los componentes y se colecta en una bolsa. Luego se reconstituyen los elementos celulares en una solución isotónica que se reinfusiona o devuelve a la persona”.

Esta técnica de depuración sanguínea extracorpórea, ha reportado grandes beneficios para la industria farmacoterapeútica. Disponemos para ello de un potencial de 55 donantes de plasma, quienes acuden cada 21 días al Banco de Sangre del Hospital Orlando Pantoja de Contramaestre. Al igual que estos donantes, extiendo mis brazos cada seis meses para aportar mi sangre y ahí me mantendré hasta que la edad y la salud me lo permitan”.

Otros locales de trabajo que también son tributo a la vida

Otra área de trabajo es la de Aseguramiento de la Calidad, atendida por la Licenciada Sailin Tabares Tabares, supervisora principal del Banco de Sangre quien asume su especializada labor con marcada entrega para salvar vidas también.

En la institución llevan una trazabilidad del proceso, desde que inicia hasta el destino final: “Se controlan los materiales a utilizar desde la colecta, los evaluamos incluso antes de que lleguen a nuestro centro. También evaluamos las condiciones de almacenaje, auditamos los departamentos y laboratorios donde se certifican las condiciones de la sangre almacenada. Damos un seguimiento y se llevan registros de todo, incluso realizamos auditorías externas a los centros donde se transfunde e investigamos si existe alguna no conformidad en nuestros servicios”

Para María del Carmen Fraga, 20 años en el Banco de Sangre del Hospital de Contramaestre, significa casi toda una vida de consagración sin límites en defensa del sistema de salud pública cubano, para ofrecer una de las prestaciones vitales.

La actualización de los datos de los productos de almacén y los pedidos solicitados al banco, los inventarios, así como el despacho hacia diferentes salas hospitalarias para utilidad del paciente, son misiones específicas de esta especialista, quien ostenta el mérito también de ser otra de las donantes.

El ser donante para mi es algo que me llena de satisfacción, ya que he contribuido a la salvación de otras personas sin conocerlas y sin esperar nada a cambio. Un mensaje especial que quiero dar a quienes puedan donar sangre, es que no tengan ningún temor de hacerlo, al contrario, les beneficia para su salud y quedarán satisfechos de estar salvando una o más vidas».

El Banco de Sangre del Hospital General-Docente Orlando Pantoja Tamayo de Contramaestre, certificado por el Centro Estatal para el Control de los Medicamento, Equipos y Dispositivos Médicos, es un banco receptor. En sus 31 años de fundado mantiene dos unidades móviles y un centro de extracción ubicado en el hermano municipio de Tercer Frente.

Su capital humano es tributario además al Programa Nacional de Donaciones de Sangre. Hombres y mujeres que también extienden sus brazos generosos. Mérito que enaltece a ese colectivo de especialistas, quienes hacen gala junto a sus donantes cederistas de un acto humanitario, voluntario y altruista.

Es una acción sobre bases éticas, científicas y técnicas, una actitud responsable y solidaria ante la vida, digna de imitar.

Moraima Zulueta Gómez

Moraima Zulueta Gómez

Periodista

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