Aporte de los jóvenes en una batalla por la salud

Por estos días en que se dedican notables esfuerzos para librar una batalla por la salud y en contra del mosquito aedes aegypti, jóvenes de Contramaestre dan su aporte en la lucha antivectorial.

Son tiempos en los que se necesita ese paso adelante y no dudan en darlo desde sus puestos de estudio o de trabajo. En cuanto se declara la circulación viral del dengue en el territorio a causa de la positiva focalidad del aedes las acciones no se hacen esperar.

Niños, niñas y adolescentes de diferentes escuelas del territorio, integrantes de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), se vinculan a la actividad de autofocal e higienización de las comunidades donde están enclavadas sus escuelas.

Así también se insertan los estudiantes de la enseñanza media (FEEM) en el territorio con el objetivo de educar a la población sobre el modo de vida y forma de eliminación de un insecto que pica a cualquier hora del día, pero prefiere hacerlo temprano en la mañana y en la tarde. Además, aunque puede picar en diferentes partes del cuerpo tiene predilección por los pies, tobillos y nudillos.

Todos en vela por la salud del pueblo

Por su parte, los miembros de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en Contramaestre, representados por los estudiantes de la Filial de Ciencias Médicas, realizan actividades de pesquizas por todas las áreas de salud. Con ello pretenden identificar los casos febriles, con dolor de cabeza, en las articulaciones y vómitos, existentes en las comunidades y concientizar sobre la importancia de la hospitalización ante esos síntomas.

Los jóvenes que se forman como futuros galenos también apoyan a los equipos médicos en el Hospital General Orlando Pantoja Tamayo así como en los de campaña que se han dispuesto para atender pacientes y contener el brote epidémico de dengue, del cual circula el serotipo 2, uno de los más agresivos y con un cuadro clínico con mayor riesgo de complicaciones.

Por ser este uno de los meses pico de propagación de un vector al cual le atrae la sangre humana, en aquellos poblados con mayor incidencia, Frank País, Patricio Lumumba y Baire, las acciones son mucho más intensas. Allí se encuentran contingentes de jóvenes movilizados para desarrollar un trabajo adulticida en unión con el personal de salud especializado.

Pero vale señalar Un accque todo el esfuerzo juvenil y multisectorial será en vano si nos sentamos a esperar que alguien venga a hacer el trabajo que es nuestro, el de cada poblado, hogar o centro de trabajo. La higiene del entorno depende del estilo de vida de cada uno de los contramaestrenses y es obvio el deber de erradicar las condiciones para que el vector se reproduzca.

Liliana Lorente Matamoros

Liliana Lorente Matamoros

Periodista

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